La Fiesta Nacional del Inmigrante abrió su 46ª edición con una multitud y un fuerte mensaje de identidad


La 46ª Fiesta Nacional del Inmigrante quedó oficialmente inaugurada este jueves en Oberá, con una gran convocatoria de público que colmó las calles internas del Parque de las Naciones y las casas típicas de las colectividades. El acto central se desarrolló sobre el escenario principal, luego del tradicional cuadro artístico inaugural, y dio inicio a diez jornadas de actividades culturales, gastronómicas, turísticas y artísticas.

La ceremonia reunió a autoridades provinciales y municipales, representantes de las colectividades y numerosos vecinos y visitantes que se acercaron al predio para participar de una de las celebraciones más importantes de Misiones.

La presidenta de la Federación de Colectividades, Marta Wieremiey, fue la primera en dirigirse al público y destacó el compromiso que cada año permite mantener vigentes las tradiciones de los inmigrantes que llegaron a la región.

“Ponemos cada año todo nuestro esfuerzo, compromiso y entusiasmo para mantener vivas las culturas y tradiciones que trajeron nuestros abuelos inmigrantes”, expresó.

En ese sentido, definió al Parque de las Naciones como el espacio donde ese legado “se encuentra, se comparte y también crece”.

Wieremiey también hizo referencia a las obras que se llevan adelante en el predio y destacó especialmente la ampliación del sector de exposiciones, que incorporó un nuevo salón de 1.200 metros cuadrados.

“Es una obra que significa una gran inversión y un enorme esfuerzo para la Federación, pero también refleja nuestra decisión de seguir mejorando el parque”, sostuvo.

Según explicó, el objetivo es que la nueva infraestructura pueda ser utilizada durante todo el año y contribuya a fortalecer el Parque de las Naciones como espacio de encuentro y actividad cultural.

La titular de la Federación también agradeció a los cientos de voluntarios que trabajan durante meses para concretar cada edición y remarcó la necesidad de continuar avanzando hacia una fiesta más inclusiva, accesible y abierta.

De cara a los próximos aniversarios, entre ellos el centenario de Oberá y los 50 años de la Fiesta Nacional del Inmigrante, Wieremiey planteó el desafío de sostener el crecimiento sin perder la esencia de la celebración.

“Queremos un Parque de las Naciones cada vez más grande, colectividades fortalecidas, nuevas generaciones comprometidas y una fiesta que continúe creciendo sin perder aquello que la hace única”, afirmó.

El recuerdo de los pioneros

El intendente de Oberá, Pablo Hassan, centró su discurso en quienes fueron protagonistas de los primeros pasos de la celebración y destacó especialmente la figura de Teófilo Ángel García, quien fuera presidente de la comisión organizadora de la primera Fiesta Nacional del Inmigrante y falleció recientemente.

“Dejó una profunda huella”, manifestó Hassan, al reivindicar el aporte de quienes hicieron posible el nacimiento de una celebración que con el paso de las décadas se transformó en uno de los principales acontecimientos culturales y turísticos del país.

El jefe comunal recuperó además una reflexión realizada por García durante una entrevista, en la que imaginó un encuentro entre el inmigrante y el monte misionero.

“Cada uno dio lo mejor que sabía. El monte les regaló su riqueza y ellos pusieron la garra”, recordó Hassan, en una frase que sintetizó el vínculo entre la inmigración, el trabajo y la construcción de la identidad de Misiones.

El intendente también recordó que la primera edición de la Fiesta fue organizada en apenas 45 días, con una fuerte participación de la comunidad.

En ese marco, convocó a recuperar las experiencias y enseñanzas de aquellos pioneros que sentaron las bases de la identidad obereña y de una celebración que continúa creciendo generación tras generación.

Una celebración que también moviliza la economía

En representación del gobernador Hugo Passalacqua, el ministro de Turismo de Misiones, José María Arrúa, destacó el significado cultural de la Fiesta Nacional del Inmigrante y su importancia para la actividad turística y económica de la provincia.

Arrúa definió al encuentro como “la manifestación viva de nuestros orígenes” y “un homenaje a la diversidad cultural de la República Argentina”.

El funcionario sostuvo que la identidad misionera se construyó a partir del aporte de personas provenientes de distintos lugares del mundo, que llegaron a la provincia con sus costumbres, tradiciones y experiencias.

“Vinieron para comenzar de nuevo, pero nunca dejaron de recordar. Lo hicieron con esfuerzo y sacrificio, pero también con mucho compromiso y grandes sueños”, expresó.

Para Arrúa, esa diversidad constituye una de las principales fortalezas de Misiones y encuentra en la Fiesta Nacional del Inmigrante uno de sus máximos espacios de expresión.

El ministro también puso el foco en el impacto económico que genera el evento, particularmente en un contexto caracterizado por un menor nivel de consumo y estadías turísticas más breves.

“Cada visitante que llega a Oberá, cada noche que se hospeda, cada plato que consume y cada producto que compra impactan directamente en la economía local”, señaló.

En esa línea, remarcó la necesidad de sostener políticas públicas que acompañen al sector turístico y destacó que durante los diez días de celebración la Fiesta Nacional del Inmigrante genera movimiento en Oberá y en distintas localidades de la zona Centro.

Con la inauguración oficial, la ciudad de Oberá dio comienzo así a una nueva edición de una fiesta que tiene a la diversidad cultural, la memoria de los pioneros y el trabajo de las colectividades como pilares fundamentales, mientras se proyecta hacia nuevos desafíos de crecimiento y consolidación.