“La Eucaristía es la fiesta del bien común y del encuentro con el otro”, destacó Mons. Martínez


Con la vuelta de Corpus Christi al anfiteatro, el obispo de la diócesis de Posadas invitó a los fieles a participar de la celebración central del próximo sábado y llamó a vivir la Eucaristía como un signo de comunión, solidaridad y encuentro frente al individualismo.

La celebración central en Posadas se desarrollará en el anfiteatro Manuel Antonio Ramírez, un espacio emblemático para este acontecimiento religioso. Las actividades comenzarán a las 14 con la recepción de las delegaciones, la preparación y ambientación del lugar. A las 16 se celebrará la Santa Misa, seguida de la tradicional procesión por las calles de la ciudad hasta el atrio de la Catedral, donde se impartirá la bendición final.

Es un encuentro de familia alrededor de Jesucristo en su Cuerpo y en su Sangre”, expresó el obispo a Radio Tupambaé, al destacar el carácter comunitario de una celebración que la Iglesia celebra desde hace siglos y que, en Misiones, adquiere además una fuerte vinculación con la historia de las reducciones jesuíticas.

Monseñor Martínez recordó que la solemnidad de Corpus Christi era celebrada de manera especial por los jesuitas junto a las comunidades originarias durante la época de las reducciones. “La Eucaristía es el centro de la celebración y expresa que Cristo quiso quedarse en medio de nosotros”, señaló.

Una celebración con dos sedes

El obispo explicó que este año la celebración tendrá una particularidad. Mientras Posadas realizará la concentración en el anfiteatro, las comunidades de Garupá también vivirán una celebración propia.

Las parroquias Nuestra Señora de Fátima, Nuestra Señora de Luján, María Auxiliadora y otras comunidades de la ciudad participarán de una procesión que partirá desde la Costanera de María Auxiliadora a las 15. La Santa Misa se celebrará a las 16 en esa parroquia, acompañada por el vicario general de la diócesis, padre Sebastián Escalante.

Mons. Martínez aclaró que durante la tarde del sábado no habrá otras misas en Posadas ni en Garupá, ya que el objetivo es que toda la comunidad participe de un único gesto de comunión en torno a la Eucaristía.

La Eucaristía frente al individualismo

Durante la charla, el obispo reflexionó sobre el significado espiritual y social de Corpus Christi, señalando que la Eucaristía representa el amor compartido y la entrega por los demás.

La Eucaristía expresa la caridad. Es el momento más pleno del amor cristiano”, afirmó. En ese sentido, advirtió sobre los riesgos del creciente individualismo en la sociedad contemporánea, al que definió como una actitud que genera aislamiento y debilita los vínculos comunitarios.

El individualismo es contrario a la caridad y a la solidaridad. La Eucaristía es el pan compartido, es la fiesta del bien común y del encuentro con el otro”, sostuvo.

Asimismo, relacionó esta realidad con los desafíos que plantea la era digital y el uso de nuevas tecnologías. Si bien reconoció que la inteligencia artificial llegó para quedarse, remarcó la necesidad de utilizarla como una herramienta al servicio de las personas y no como un reemplazo de los vínculos humanos y la vida interior.

Coincidirá con la Colecta Anual de Cáritas

La celebración de Corpus Christi tendrá además un componente solidario, ya que coincidirá con la Colecta Anual de Cáritas en todo el país.

Monseñor Martínez destacó que los aportes de los fieles permiten sostener numerosos programas de asistencia destinados a personas y familias en situación de vulnerabilidad. “La Iglesia vive de la comunión de bienes y esa ayuda se multiplica en acciones concretas para quienes más lo necesitan”, expresó.

Reconocimiento al compromiso de los laicos

En otro tramo de la conversación, el obispo valoró el trabajo de cientos de laicos que colaboran diariamente en las parroquias a través de la catequesis, la liturgia, la acción caritativa y distintos servicios pastorales.

Como ejemplo, anunció que el próximo 12 de junio, a las 19.30, Susana Molinari realizará sus votos perpetuos como laica consagrada en la parroquia Itatí de Puerto Iguazú. Se trata de una vocación que implica una entrega especial a Dios y al servicio de la Iglesia, manteniendo al mismo tiempo su vida laical y laboral.

Además, el obispo se refirió a los desafíos pastorales que presenta el contexto actual y analizó los datos de recientes estudios sobre la religiosidad en la Argentina. Según indicó, más que un traslado de fieles hacia otras confesiones cristianas, se observa un crecimiento de la indiferencia religiosa y del alejamiento de la práctica de la fe.

En ese marco, vinculó este fenómeno con una cultura cada vez más individualista y atravesada por el uso intensivo de la tecnología. “Estamos hechos para amar y cuando amamos podemos ser felices”, afirmó, al tiempo que insistió en la necesidad de fortalecer los vínculos familiares, comunitarios y espirituales.

Una invitación a toda la comunidad

Finalmente, el obispo renovó la invitación a los fieles de Posadas, Garupá y toda la provincia a participar de las celebraciones de Corpus Christi en sus respectivas comunidades.

Es una fiesta muy linda, que celebramos con alegría y con espíritu de comunión. Estamos llamados a reunirnos alrededor de Jesús y a vivir la fe como comunidad”, concluyó.