La EFA San Arnoldo Janssen de Puerto Esperanza fortalece la formación rural con trabajo, producción y arraigo


La institución nació en 2003 por iniciativa de integrantes de la comunidad y abrió sus puertas en 2004. Actualmente cuenta con 135 estudiantes, una propuesta de Bachillerato Agrario y distintos sectores didácticos productivos que articulan la formación con la vida familiar y comunitaria.

En una nueva edición de Cultura en Diálogo, la comunidad de la EFA San Arnoldo Janssen de Puerto Esperanza compartió detalles sobre la historia de la institución, su propuesta educativa y las experiencias de los estudiantes en los distintos sectores productivos.

Participaron de la entrevista la rectora Adriana Cerri; Mariela Jansat, egresada del PROCAyPA y una de las primeras docentes de la institución; y las estudiantes Zaira Martínez, de tercer año, y Ana Rohrig, de cuarto año.

Durante la entrevista, Cerri repasó los orígenes de la institución, que comenzó a gestarse en 2003 a partir de una iniciativa comunitaria. La primera reunión se realizó en junio de ese año en el salón parroquial, donde se conformó la comisión PROEFA. Posteriormente, la familia Scherrer donó el terreno donde actualmente funciona la escuela y la institución abrió sus puertas el 29 de febrero de 2004.

La rectora explicó que la propuesta educativa busca que los jóvenes de las zonas rurales puedan estudiar, capacitarse y proyectar su futuro sin perder el vínculo con sus familias, sus comunidades y el campo. En ese sentido, destacó el sistema de alternancia, mediante el cual los estudiantes aprenden tanto en la escuela como en sus hogares y comunidades.

 

Actualmente, la EFA cuenta con 135 alumnos, de primero a quinto año, y ofrece el Bachillerato Agrario. La institución dispone de distintos sectores didácticos productivos, entre ellos huerta, chacras, viveros de plantas nativas y ornamentales, granja y sector apícola.

La producción forma parte de la vida cotidiana de la escuela. Entre las actividades mencionadas durante la entrevista se encuentran el cultivo de pitaya y maracuyá, la elaboración de dulces, la producción de miel y el trabajo en la sala de industrias. También cuentan con animales pequeños, como cerdos, gallinas, pavos, conejos y codornices.

Cerri remarcó que lo producido en los sectores didácticos tiene como prioridad el comedor escolar. Los excedentes son procesados en la sala de industrias y posteriormente ofrecidos a la comunidad. De esta manera, la producción se integra tanto a la alimentación de los estudiantes como a las experiencias formativas y al vínculo de la institución con Puerto Esperanza.

La formación profesional también constituye una parte importante de la propuesta. En tercer año, los estudiantes pueden realizar la formación de auxiliar panadero; en cuarto año cursan las formaciones vinculadas con la industrialización de productos de la granja y el trabajo apícola; mientras que en quinto año cuentan con formación como operarios en producción de plantas en vivero.

El aprendizaje desde la experiencia

Las estudiantes también compartieron sus experiencias en la institución. Zaira Martínez, de tercer año y oriunda de Puerto Esperanza, contó que eligió la EFA porque se sintió cómoda con la propuesta y destacó especialmente los trabajos en los sectores didácticos productivos.

La estudiante relató que, durante sus primeros tiempos en la institución, el trabajo en la huerta implicaba esfuerzo físico, aunque con el tiempo comenzó a disfrutar de esas actividades. Explicó que allí aprendió tareas vinculadas con la preparación de la tierra, la elaboración de canteros, la siembra, el cultivo y el desmalezado. También señaló que los conocimientos adquiridos en la formación de panadería despertaron su interés por desarrollar un pequeño emprendimiento en su casa.

Por su parte, Ana Rohrig, estudiante de cuarto año, contó que es de una colonia cercana y que decidió asistir a la EFA San Arnoldo Janssen luego de conocer la institución a través de un hermano que también había estudiado allí. Según explicó, la adaptación fue sencilla porque varios de sus amigos también ingresaron a la escuela.

Ana destacó especialmente las actividades vinculadas con la agronomía, la industrialización de productos de la granja y la apicultura. También relató su experiencia durante la cosecha de miel y explicó parte del proceso que realizan los estudiantes, desde la extracción hasta el traslado de la producción a la sala de industrias para su centrifugado.

La estudiante también manifestó su interés por la materia Agricultura Familiar y expresó que, en el futuro, le gustaría trabajar como docente en una EFA, incluso en la propia institución de Puerto Esperanza.

Una propuesta que busca fortalecer el arraigo

Uno de los aspectos centrales señalados durante la entrevista fue el objetivo de fortalecer el vínculo de los jóvenes con el ámbito rural. Desde la institución explicaron que, cuando comenzó el proyecto, Puerto Esperanza atravesaba una transformación de su perfil productivo y que uno de los desafíos fue recuperar la cultura de la producción familiar y el vínculo con la tierra.

En esa línea, desde la EFA destacaron el caso de un exalumno que logró desarrollar un emprendimiento y convertirse en uno de los primeros productores de la zona en certificar su yerba mate como orgánica, un hecho que fue señalado como un motivo de orgullo para la comunidad educativa.

La institución cuenta actualmente con 32 docentes, de los cuales 16 integran el grupo de docentes internos, que permanecen durante más tiempo en la escuela y comparten gran parte de la jornada con los estudiantes. Cerri describió a la comunidad educativa como una gran familia, marcada por la convivencia cotidiana y el aprendizaje compartido.

Además de las actividades académicas y productivas, los estudiantes participan de propuestas recreativas, deportivas y comunitarias. Entre ellas, se encuentran los preparativos para el InterEFA y la participación en la estudiantina municipal, en el marco de las actividades previstas por los 100 años de Puerto Esperanza.

La comunidad educativa también anticipó que el 4 de octubre se realizará la fiesta anual de la institución y que el 5 de octubre se celebrará su santo patrono, San Arnoldo Janssen, ocasión para la que extendieron una invitación a quienes quieran conocer la escuela y su propuesta educativa.