En el programa Cultura en Diálogo de Radio Tupambaé, la rectora Zulma Quiróz y la alumna de quinto año Maira Rodríguez brindaron un panorama actual de la Escuela de la Familia Agrícola (EFA) de San Pedro, una institución profundamente vinculada a la formación rural y al desarrollo comunitario.
Fundada el 25 de abril de 1988, la EFA celebró recientemente sus 38 años de vida institucional, consolidándose como una de las primeras escuelas de este tipo en la provincia. “Somos la tercera EFA de Misiones y ya contamos con 732 egresados”, destacó la rectora, quien además señaló que actualmente la institución alberga a 177 estudiantes distribuidos entre ciclo básico y orientado.
Ubicada estratégicamente sobre la Ruta Nacional 14, frente a la terminal de ómnibus, la escuela facilita el acceso de alumnos provenientes de distintas colonias del departamento, el más extenso de la provincia. “El albergue está completo y la demanda crece cada año”, explicó Quiróz, al tiempo que remarcó el acompañamiento de unas 140 familias vinculadas a la comunidad educativa.
En cuanto a su perfil pedagógico, la EFA se distingue por integrar la formación académica con prácticas productivas. Entre sus áreas de trabajo se destacan la ganadería bovina y porcina, la avicultura, la huerta y cultivos como maíz y rosella, cuyos derivados —como dulces y mermeladas— son elaborados por los propios estudiantes. La producción se destina principalmente al autoconsumo del comedor escolar, aunque algunos excedentes se comercializan en la comunidad.
“Promovemos una producción ecológica, sin el uso de químicos, respetando la biodiversidad”, subrayó la rectora, quien también valoró que muchos exalumnos hoy forman parte del cuerpo docente, e incluso nuevas generaciones familiares continúan eligiendo la institución.

Por su parte, Maira Rodríguez, alumna de quinto año, brindó un testimonio en primera persona sobre la experiencia educativa. Proveniente de una familia con fuerte vínculo con la EFA —es la cuarta de sus hermanos en cursar allí— destacó el sentido de pertenencia y formación integral que ofrece la escuela. “Te prepara no solo académicamente, sino también como persona. Compartimos todo, es como una gran familia”, expresó.
Rodríguez también relató su participación en las actividades cotidianas, como el turno de cocina, una práctica obligatoria donde los estudiantes elaboran las cuatro comidas diarias para sus compañeros. “Es una experiencia muy enriquecedora, cocinamos para unos 80 alumnos y trabajamos en equipo con la cocinera”, comentó.
Asimismo, remarcó la importancia de los conocimientos adquiridos en áreas como huerta y producción animal, que luego son aplicados en su hogar. “Aprendí a hacer silo y a mejorar la huerta familiar, y eso hoy lo implementamos en casa”, explicó.
Finalmente, la estudiante valoró el impacto de la formación en su vida cotidiana y en la economía familiar, especialmente en contextos rurales donde la producción propia resulta clave. “Todo lo que aprendemos acá lo llevamos a nuestras casas y ayuda mucho”, concluyó.

La EFA de San Pedro continúa así fortaleciendo su misión educativa, articulando saberes académicos y prácticos en un entorno que promueve el arraigo, la sustentabilidad y el desarrollo local.

