La Cuaresma 2026 comienza el 18 de febrero y se extenderá hasta el 2 de abril


La Iglesia Católica se prepara para iniciar la Cuaresma 2026, un tiempo litúrgico de especial significado espiritual que invita a los fieles a la conversión y a la preparación interior de cara a la celebración de la Pascua.

Este año, la Cuaresma comenzará el miércoles 18 de febrero, con la celebración del Miércoles de Ceniza, y se prolongará hasta la tarde del Jueves Santo, el 2 de abril, antes de la Misa de la Cena del Señor, que da inicio al Triduo Pascual.

Un tiempo de preparación y renovación

La Conferencia Episcopal Española define la Cuaresma como “el tiempo litúrgico que marca la Iglesia para prepararnos para la fiesta de la Pascua”. Se trata de un periodo orientado a la renovación de las promesas bautismales en la Vigilia Pascual, a través de prácticas tradicionales como la oración, el ayuno y la limosna.

Este tiempo también representa una oportunidad para profundizar en la escucha de la Palabra de Dios, fortalecer la caridad y promover la conversión y la reconciliación.

El término “Cuaresma” proviene del latín quadragesima, que significa “cuarenta”, en referencia a los 40 días que transcurren desde el primer domingo de Cuaresma hasta el inicio del Triduo Pascual.

El significado del Miércoles de Ceniza

Durante la liturgia del Miércoles de Ceniza, el sacerdote impone ceniza en la frente de los fieles pronunciando una de estas dos fórmulas: “Conviértete y cree en el Evangelio” o “Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás”.

Aunque distintas en su formulación, ambas expresiones subrayan el llamado a la conversión y recuerdan la fragilidad humana, orientando la mirada hacia la vida eterna.

Orientaciones litúrgicas y disciplina penitencial

La Constitución Sacrosanctum Concilium del Concilio Vaticano II señala que la catequesis cuaresmal debe poner énfasis en la reflexión sobre el pecado, la penitencia y sus consecuencias sociales, así como en la oración por los pecadores y la dimensión comunitaria de la acción penitencial.

Por su parte, la Instrucción General del Misal Romano establece que durante la Cuaresma no se canta ni se recita el himno del Gloria, ni el Aleluya antes del Evangelio, que es sustituido por otro versículo indicado en el leccionario. Además, se prohíbe adornar el altar con flores, salvo en el IV Domingo de Cuaresma —conocido como Domingo de Laetare— y en solemnidades y fiestas.

El color litúrgico propio de este tiempo es el morado, aunque el rosado puede emplearse el Domingo de Laetare.

En cuanto a la disciplina penitencial, el Código de Derecho Canónico establece que el Miércoles de Ceniza es día de ayuno y abstinencia. El ayuno obliga a los fieles mayores de edad hasta los 59 años, mientras que la abstinencia de carne rige a partir de los 14 años y se mantiene todos los viernes del año, salvo cuando coinciden con solemnidades.

Finalmente, durante la Cuaresma es tradición promover el rezo del Vía Crucis, una devoción que recorre las 14 estaciones de la Pasión de Cristo y que, en algunas comunidades, incluye una decimoquinta estación dedicada a la Resurrección.

Con el inicio de este tiempo fuerte del calendario litúrgico, la Iglesia invita a los fieles a vivir con mayor intensidad la fe, mediante prácticas concretas de conversión que preparen el corazón para la celebración central del cristianismo: la Resurrección de Jesucristo.

Fuente: ACI Prensa