La profunda crisis que atraviesa el sector yerbatero en Misiones comenzó a impactar en áreas sensibles que exceden la producción. La Cooperativa Yerbatera Flor de Jardín, con sede en Jardín América, resolvió reducir al mínimo las prestaciones de su fondo de salud, un sistema solidario interno que funciona desde hace casi tres décadas y que es considerado único en la Argentina.
La decisión fue confirmada por el gerente general de la entidad, Maximiliano Cunale, quien explicó que la caída sostenida del precio de la hoja verde, sumada al incremento constante de los costos médicos, generó una situación financiera “insostenible”.
“Se le llama obra social, pero no es una obra social. Es un fondo de asistencia para la salud”, aclaró el directivo al referirse al mecanismo solidario, registrado ante el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES).
El sistema funcionaba mediante aportes de socios y adherentes equivalentes a determinada cantidad de kilos de yerba mate, en lugar de una cuota fija mensual. Con esos recursos se financiaban convenios médicos, odontológicos y anestesiológicos en distintas localidades de Misiones. Según detalló Cunale, el fondo llegó a sostener acuerdos con círculos médicos, clínicas y profesionales de toda la provincia.
Sin embargo, el escenario económico cambió en los últimos años. Desde la cooperativa señalaron que la baja del valor de la materia prima y el fuerte aumento en medicamentos, consultas y prestaciones sanitarias provocaron un severo desequilibrio financiero. “El déficit del año pasado fue de casi 100 millones de pesos. Ya se volvía insostenible”, sostuvo.
Ante ese panorama, la conducción comenzó a restringir algunas coberturas durante 2025 y abrió instancias de diálogo con los asociados. Finalmente, en la asamblea ordinaria realizada el último fin de semana, los socios resolvieron por unanimidad mantener únicamente la cobertura de medicamentos.
Además, continuará funcionando un médico auditor que actuará como referencia para consultas básicas y prescripción de remedios.
Actualmente, el fondo alcanza a entre 350 y 360 adherentes, mientras que la cooperativa cuenta con unos 160 socios activos. Cunale advirtió que, de no haberse tomado la medida, los recursos disponibles sólo hubieran alcanzado hasta mayo o junio de este año.
El dirigente también señaló que otro factor que presiona sobre los costos es el envejecimiento de la masa societaria, aunque remarcó que muchos asociados cuentan además con PAMI o coberturas de monotributo.
Pese al difícil presente, desde la cooperativa sostienen expectativas de recuperación. “Sabemos que la yerba es cíclica. Cuando esto se enderece y encamine nuevamente, volvemos a activar el fondo”, afirmó.
Por último, Cunale confirmó que la entidad acompaña el reclamo judicial para que el Instituto Nacional de la Yerba Mate recupere facultades regulatorias eliminadas tras la desregulación nacional. “Consideramos fundamental tener un instituto fuerte y con herramientas para afrontar situaciones de sobreoferta”, concluyó.

