La crisis también golpea a las panaderías, aunque el frío y el Ahora Pan amortiguan el impacto en Misiones


La fuerte caída del consumo que atraviesa el país también afecta al sector panadero. Mientras las entidades nacionales advierten que las ventas se redujeron cerca de un 50% en el último año, en Misiones las panaderías encuentran un alivio parcial gracias a las bajas temperaturas y al programa provincial Ahora Pan, que contribuye a sostener la actividad y ofrecer uno de los precios más bajos del NEA.

La combinación de inflación, pérdida del poder adquisitivo y aumento de los costos de producción modificó los hábitos de consumo de los argentinos y puso en jaque a numerosas panaderías del país. En los grandes centros urbanos, muchos comercios debieron cerrar sus puertas ante la imposibilidad de afrontar tarifas, alquileres y el incremento constante de las materias primas.

En Misiones, si bien el panorama también refleja una importante retracción del consumo, las características climáticas de la provincia y el respaldo de programas provinciales permiten atravesar la crisis con un impacto algo menor.

Cambios en el consumo

El presidente del Centro de Industriales Panaderos de Misiones, Omar Acosta, explicó que la demanda de panificados suele disminuir durante los meses de mayor calor, aunque este año la caída fue mucho más pronunciada.

«En la provincia hace mucho calor y nuestras ventas dependen de eso. Siempre nos baja un 20% la venta a principio de año. Después, cuando empiezan las clases, la situación se recupera y vuelve a la normalidad. Pero este año fue especial porque las ventas bajaron un 40%. Incluso cuando comenzaron las clases, que siempre es un momento de esperanza, las ventas no se recuperaron totalmente, se quedaron estancadas y siguieron bajas», señaló en diálogo con Primera Edición.

La pérdida de poder adquisitivo también modificó la forma de comprar. Según Acosta, hoy predominan las compras diarias y en pequeñas cantidades.

«La gente consume cuatro o seis facturas, seis o diez pancitos. Eso ya es normal. También cambiaron las compras de tortas: ahora elaboramos piezas de 600 gramos, 800 gramos o un kilo porque son las que la gente puede llevar», explicó.

El frío impulsó las ventas

Pese al contexto económico, las bajas temperaturas registradas durante los últimos días trajeron un respiro para el sector.

«Con cinco días de frío levantó la venta de pan, facturas y todo lo demás. Es normal porque el organismo pide más calorías cuando hace frío, aunque en términos generales seguimos por debajo de otros años», afirmó el dirigente.

El invierno representa históricamente la mejor temporada para las panaderías misioneras, aunque el incremento de las ventas no alcanza para compensar el fuerte aumento de los costos operativos.

Costos crecientes y preocupación por el empleo

Acosta advirtió que muchas empresas enfrentan dificultades para sostener su estructura y preservar las fuentes laborales.

«Estamos en la época de bonanza y sería un necio si dijera que no aumentó la venta. Mi deseo sería que haga frío hasta diciembre, pero sabemos que eso es imposible en Misiones. La situación está complicada porque la plata no alcanza. En mi caso tenemos 60 empleados y tendría que reducir al menos diez puestos porque las cargas sociales son imposibles de afrontar. Además siguen aumentando la luz, el gas, el agua y los alquileres», expresó.

Ahora Pan, un respaldo para el sector

En este escenario, el programa provincial Ahora Pan continúa siendo una herramienta clave tanto para las panaderías como para los consumidores.

Mediante este acuerdo entre el Gobierno de Misiones y el Centro de Industriales Panaderos, las panaderías adheridas reciben un subsidio del 50% sobre el consumo de energía eléctrica, a cambio de comercializar el kilo de pan francés o similar a un precio máximo de 2.800 pesos.

«Por suerte contamos con el beneficio del Ahora Pan, lo que nos permite ofrecer un precio muy razonable de 2.800 pesos el kilo. En gran parte del país, en ciudades comparables a Posadas, el promedio ronda los 4.000 pesos», destacó Acosta.

El programa, vigente al menos hasta el 15 de julio, permite que Misiones mantenga uno de los precios más accesibles del país para un alimento básico, en un contexto donde en otras provincias el kilo de pan oscila entre los 3.500 y 4.000 pesos, según la región.

Fuente: Primera Edición