El acceso a los circuitos turísticos del Parque Nacional Iguazú fue restringido este lunes 12 de octubre ante la crecida extraordinaria del río Iguazú, cuyo caudal superó los 12.000 metros cúbicos por segundo.
La medida fue dispuesta por la Intendencia del Parque Nacional Iguazú y la empresa concesionaria Iguazú Argentina S.A., que activaron el protocolo preventivo de seguridad para resguardar la integridad de los visitantes y los trabajadores.
Según informaron las autoridades, durante la jornada se realizarán inspecciones para evaluar las condiciones de los circuitos turísticos y de la infraestructura del área protegida antes de autorizar la reapertura.
La restricción alcanza a los principales paseos del parque, incluidos los circuitos Inferior y Superior y el acceso a la Garganta del Diablo. Por el momento, el cierre se mantiene durante toda la jornada, mientras que cualquier novedad sobre la restitución de la circulación será comunicada a través de los canales oficiales.
En este contexto, se recomienda a los turistas y a las agencias de viajes consultar las actualizaciones oficiales antes de organizar visitas al principal atractivo turístico de Misiones.
Brasil también restringió el acceso a una pasarela

La crecida del río Iguazú también motivó medidas preventivas en el Parque Nacional do Iguaçu, en Brasil. El domingo, las autoridades resolvieron cerrar temporalmente la pasarela principal del sector de las Cataratas debido al importante volumen de agua.
De acuerdo con la información difundida, el sábado el caudal había alcanzado los 8.800 metros cúbicos por segundo, frente a un promedio habitual de aproximadamente 1.500 metros cúbicos por segundo.
El cierre de ese sector se mantuvo hasta nuevo aviso, mientras que el resto del parque brasileño continuó abierto al público durante el domingo y este lunes.
La reapertura de la pasarela dependerá del descenso del nivel del río y de la verificación de condiciones seguras para los visitantes. Mientras tanto, los equipos técnicos continúan monitoreando la evolución del caudal.
La situación en ambos lados de la frontera refleja el impacto de la crecida extraordinaria sobre la actividad turística y la necesidad de mantener medidas preventivas hasta que estén garantizadas las condiciones de seguridad.

