La CGT enfrenta su primera interna: la UOM impulsa un paro con movilización sin aval de la conducción


A cuatro meses de la asunción de la nueva conducción de la CGT, la central obrera atraviesa su primera crisis interna. El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, convocó por fuera de la estructura cegetista a distintos sindicatos —algunos incluso ajenos a la central— para definir un paro con movilización contra la reforma laboral que el Senado tratará en febrero.

El encuentro fue convocado para el miércoles próximo, a las 16, en la sede de la UOM, ubicada en Alsina 477. La iniciativa se desarrolla sin el aval del triunvirato de la CGT y marca una clara diferencia estratégica con la conducción central, que apuesta a negociar cambios en el proyecto oficial antes de avanzar con una medida de fuerza.

Furlán, alineado con el kirchnerismo, no impulsó el debate dentro de los ámbitos formales de la CGT ni canalizó la discusión a través del secretario Gremial de la central, Osvaldo Lobato. Desde el gremio metalúrgico aseguran, no obstante, que la cúpula cegetista estaba al tanto de la postura más dura frente a la reforma laboral, planteada en la reunión de sindicatos industriales con la conducción de la CGT del 17 de diciembre pasado, un día antes de la movilización a Plaza de Mayo.

Si bien el triunvirato integrado por Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo no descarta un paro, la estrategia actual prioriza las negociaciones con el Gobierno para introducir modificaciones al proyecto que se encuentra en el Senado. Las conversaciones se retomarán la semana próxima en la Cámara Alta, con el respaldo de sectores políticos del oficialismo interesados en destrabar la iniciativa.

La convocatoria impulsada por Furlán busca ampliar el respaldo sindical a una protesta más contundente, sumando organizaciones que no integran la CGT o que se mantienen al margen de su estructura de poder. La maniobra generó fuertes críticas en el sector dialoguista de la central. “No es serio lo que está haciendo. Tiene un problema interno en la UOM, donde habrá elecciones en marzo, y quedó aislado dentro del armado sindical”, señaló a Infobae un dirigente cegetista moderado.

La postura del titular de la UOM tiene antecedentes recientes. En junio de 2025 reclamó un plan de lucha “sostenido y escalonado” contra el ajuste y la detención de Cristina Kirchner, tras haber presionado sin éxito para que se convocara a un paro en respaldo a la ex presidenta. En agosto volvió a diferenciarse cuando, mientras la mayoría de la CGT avanzaba en la renovación de autoridades, participó de un encuentro paralelo con otros dirigentes kirchneristas para exigir que se debatiera un proyecto sindical antes que un recambio de nombres.

En septiembre de 2025, Furlán profundizó su perfil combativo durante un acto junto a dirigentes como Daniel Yofra (Aceiteros) y Rodolfo Aguiar (ATE), donde comparó al gobierno de Javier Milei con la última dictadura militar y llamó a organizar la “resistencia”.

Entre los dirigentes convocados figura Pablo Biró, secretario general del gremio de pilotos (APLA), quien respaldó la línea dura. “Si la CGT se pone combativa y resiste, puede cambiar la realidad. Las bases piden respuesta”, sostuvo. Y concluyó: “Un plan de lucha con paros nacionales puede interpelar al Gobierno; si la estrategia es solo comunicacional, el Gobierno seguirá avanzando”.

La iniciativa del líder metalúrgico expone las tensiones internas en la CGT y anticipa un escenario de mayor conflictividad sindical en pleno debate por la reforma laboral.