La Confederación General del Trabajo (CGT) no podrá presentar una denuncia formal inmediata contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei en el marco de la próxima conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo, debido a los tiempos internos de tratamiento de los reclamos dentro del organismo multilateral.
Según explicó el secretario de Relaciones Internacionales de la CGT, Gerardo Martínez (UOCRA), la OIT demora entre uno y dos años en analizar las presentaciones que ingresan a sus distintos mecanismos de control, lo que impide que el tema sea abordado en forma inmediata durante la 114ª Conferencia Internacional del Trabajo, que se desarrollará entre el 1° y el 12 de junio en Ginebra, Suiza.
En ese contexto, la central sindical prevé realizar un acto de protesta en paralelo a las deliberaciones oficiales, en un salón de la propia OIT, donde expondrán los integrantes del triunvirato cegetista y serán invitadas las dos CTA. Sin embargo, se tratará de una actividad informal, sin carácter institucional dentro del debate formal del organismo.
Martínez aclaró que cualquier presentación formal contra la reforma laboral requiere iniciar un procedimiento específico que, por su cronograma, recién podría ser tratado en 2027 o incluso más adelante. “La OIT solo analiza los temas que ya están en estudio; los nuevos planteos ingresan a un circuito que lleva tiempo”, señaló el dirigente.
De esta manera, el sindicalismo argentino buscará visibilizar su rechazo en el plano internacional, aunque sin posibilidades de incidencia inmediata en la agenda oficial de la conferencia.
En paralelo, el dirigente de la UOCRA tendrá un rol destacado en la edición de este año del organismo multilateral: fue designado vicepresidente de la conferencia en representación del sector trabajador, una función otorgada por las centrales sindicales de los 187 países miembros.
Martínez también integra desde 2005 el Consejo de Administración de la OIT, el órgano ejecutivo tripartito que reúne a representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores.
Durante la última conferencia, el sindicalista argentino había cuestionado con dureza la política económica del Gobierno, al denunciar la caída del poder adquisitivo y reclamar la reapertura plena de la negociación salarial. Este año, el eje del conflicto se trasladará a la reforma laboral, aunque su discusión formal quedará postergada por los plazos del organismo internacional.
En la conferencia de este año se abordarán además tres ejes principales: el trabajo en plataformas digitales, la igualdad de género en el empleo y el fortalecimiento del diálogo social, uno de los temas centrales de la agenda laboral global.

