La Central Hidroeléctrica Urugua-í puso en funcionamiento su descargador de fondo como parte de las medidas preventivas para regular el nivel del embalse ante la previsión de nuevas lluvias. La operación apunta a disponer de mayor capacidad para recibir nuevos aportes de agua en la cuenca y constituye la primera apertura de este mecanismo desde noviembre de 2023.
Según informó la administración de la central mediante un comunicado, al comenzar la maniobra el embalse registraba una altura de 195,29 metros sobre el nivel del mar, mientras que el caudal medio de erogación alcanzaba los 80,71 metros cúbicos por segundo.
La decisión se adoptó luego de varias jornadas de precipitaciones intensas que provocaron un incremento en el nivel del lago Urugua-í. El 13 de octubre, el embalse había alcanzado los 193,89 metros sobre el nivel del mar, mientras la central operaba con sus dos turbinas a máxima capacidad.
En comparación con aquel registro, el nivel informado al inicio de la apertura del descargador representa un aumento de 1,40 metros. Esta variación refleja la evolución reciente del embalse y la necesidad de administrar su capacidad de almacenamiento ante posibles nuevos ingresos de agua.
Una intervención para regular el embalse y controlar los equipos
La apertura del descargador de fondo no solo permite regular el volumen de agua almacenada, sino que también posibilita realizar tareas de mantenimiento y verificar el estado de los componentes de la central.
Antes de iniciar la operación, el personal especializado llevó adelante trabajos de inspección, lubricación, control de componentes y puesta a punto de los sistemas electromecánicos. En estas tareas también participaron estudiantes que realizan sus pasantías en las instalaciones.
El mecanismo permite liberar agua desde los sectores profundos del embalse, lo que favorece el desplazamiento de los sedimentos acumulados en el lecho. Asimismo, su puesta en funcionamiento permite comprobar la respuesta de las compuertas, las válvulas y otros componentes durante las maniobras de apertura y cierre.
De esta manera, la intervención combina la gestión del recurso hídrico con acciones de mantenimiento preventivo sobre una infraestructura fundamental para el funcionamiento de la central hidroeléctrica.
La operación se extendería hasta el lunes 26 de octubre
De acuerdo con la planificación difundida por la administración, el descargador permanecerá abierto, en principio, hasta el lunes 26 de octubre. Sin embargo, la duración de la maniobra estará sujeta a las condiciones hidrológicas de la cuenca.
Otra de las condiciones previstas para finalizar la operación es que el embalse alcance la cota de 196,50 metros sobre el nivel del mar. La evolución de los aportes de agua y de los niveles almacenados será determinante para definir el desarrollo de los trabajos.
La medida se enmarca en el seguimiento de las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño. En su informe de septiembre, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) señaló que el sistema El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) se encontraba en una fase cálida y que los modelos climáticos indicaban una elevada probabilidad de continuidad del fenómeno durante la primavera.
Ante este escenario, el seguimiento de los niveles del embalse y de los caudales de ingreso resulta fundamental para la planificación operativa, especialmente frente a episodios de precipitaciones intensas o persistentes que puedan modificar las condiciones hidrológicas de la cuenca.

