El operativo incluye dos buques, botes de la Infantería de Marina, vehículos anfibios, personal médico y cocinas de campaña. La fuerza prevé mantener una asistencia sostenida durante el tiempo que se extienda el fenómeno, con rotaciones de personal cada dos meses.
La Armada Argentina despliega recursos humanos y materiales para asistir a las poblaciones afectadas por las inundaciones y anticiparse a las consecuencias del fenómeno de El Niño, en un contexto de crecidas de ríos, cortes de rutas y localidades que enfrentan dificultades de acceso en distintas zonas de la región.
En una entrevista con el programa Lo que Faltaba, de Radio Tupambaé, el Comandante del Área Naval Fluvial Contraalmirante Damián Gabriel Orgiazzi explicó que el operativo se prepara desde hace varios meses mediante mesas de coordinación federal encabezadas por la Agencia Federal de Emergencias, con la participación de organismos nacionales, provincias, municipios y fuerzas de seguridad.
Según detalló, la Armada trabaja en coordinación con las autoridades locales para poner sus recursos a disposición de las comunidades que puedan necesitarlos, incluso antes de recibir una convocatoria formal del Gobierno nacional.
Dos buques y vehículos anfibios para asistir a las comunidades
El despliegue contempla actualmente dos buques, botes de la Infantería de Marina, cocinas de campaña, contenedores sanitarios, médicos y vehículos anfibios que se encuentran en Zárate.
Estos últimos permiten transportar personas e insumos tanto por tierra como por agua, una capacidad que resulta especialmente importante cuando las inundaciones interrumpen los caminos o dejan sectores aislados.
El entrevistado precisó que el operativo cuenta con aproximadamente 50 personas, entre infantes de Marina encargados de conducir los botes y realizar eventuales evacuaciones, profesionales médicos y personal de los buques.
En cuanto a la atención sanitaria, explicó que el dispositivo puede incorporar profesionales de las jurisdicciones donde se despliega. Como ejemplo, mencionó la participación de médicos de Santa Fe, que se sumaron al operativo en esa provincia.
Asistencia prevista durante varios meses
La planificación contempla una permanencia inicial de aproximadamente dos meses en Corrientes, con relevos periódicos del personal para sostener la asistencia mientras persistan las condiciones que hagan necesario el despliegue.
El representante de la Armada aclaró que las rotaciones no implican la interrupción del operativo, sino el reemplazo de los equipos para garantizar su continuidad.
También recordó la intervención de la fuerza durante las inundaciones registradas el año pasado en Zárate y Campana, donde fue necesario movilizar recursos para atender la emergencia.
Coordinación entre Nación, provincias y municipios
El trabajo se organiza a partir de un esquema de respuesta escalonado: primero interviene el municipio; si la emergencia supera su capacidad, actúa la provincia y, cuando también resulta insuficiente la respuesta provincial, interviene el Estado nacional.
En ese marco, la Armada mantiene contactos con municipios y autoridades provinciales para identificar necesidades y coordinar posibles asistencias. Cuando se activa el dispositivo nacional, la fuerza debe ajustarse a las prioridades y directivas establecidas para el operativo.
En las mesas de coordinación participan, además de la Agencia Federal de Emergencias, representantes provinciales de Defensa Civil, fuerzas de seguridad, Fuerzas Armadas, el Servicio Meteorológico Nacional, el Instituto Nacional del Agua y Parques Nacionales, entre otros organismos.
El entrevistado señaló que, al momento de la comunicación, tenía prevista una nueva reunión de coordinación en Chaco, en el marco del seguimiento de la situación hídrica.
Asimismo, reconoció que una de las principales preocupaciones es que varias provincias requieran asistencia simultáneamente. Ante ese escenario, explicó que será necesario priorizar los pedidos y desplegar los recursos con rapidez para responder a las necesidades más urgentes.
Cocinas de campaña y centros de evacuados
La asistencia también contempla el apoyo a los espacios destinados a recibir a las personas que deban abandonar sus hogares por las inundaciones.
En ese sentido, la Armada ofrece cocinas de campaña móviles con capacidad para preparar hasta 300 comidas por día o por turno, según precisó el entrevistado.
Mientras tanto, municipios y provincias trabajan en la organización de centros de evacuados para contar con lugares preparados ante una eventual intensificación de las inundaciones.
El representante de la fuerza destacó la coordinación entre los distintos niveles del Estado y valoró la participación de diferentes sectores de la sociedad, incluidas las donaciones de medicamentos y alimentos que, según indicó, están siendo trasladadas a quienes más lo necesitan.
Un operativo sujeto a la evolución del fenómeno
Durante la entrevista, el entrevistado explicó que las previsiones contemplan un período de especial atención durante los próximos meses, aunque la evolución de las condiciones hidrológicas dependerá de distintos factores.
También indicó que existen mecanismos de coordinación entre organismos para anticipar posibles cambios en los caudales y en las condiciones de los ríos, incluidas las situaciones vinculadas con la operación de represas.
Finalmente, remarcó que el objetivo de la Armada es permanecer cerca de las comunidades afectadas y poner sus capacidades a disposición cuando sean requeridas.
La planificación preventiva y la coordinación entre municipios, provincias y Nación serán determinantes para organizar la respuesta ante las crecidas y reducir las consecuencias sobre la población.

