Por Director Ejecutivo del Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones (SPEPM)
Los recientes resultados del Operativo de Evaluación de las Pruebas Aprender nos brindan una noticia alentadora para todo el sistema educativo argentino y particularmente para nuestras instituciones educativas incorporadas a la enseñanza oficial a través del SPEPM. Los datos muestran que aproximadamente el 80% de los estudiantes logró superar el nivel básico de desempeño en Lengua, evidenciando una mejora significativa en los aprendizajes y consolidando una tendencia positiva que debemos sostener y profundizar.
Estos resultados no son fruto del azar ni de acciones aisladas. Son consecuencia de una decisión estratégica que desde el Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Misiones venimos impulsando junto a las instituciones educativas: poner el foco en los aprendizajes fundamentales, especialmente en la alfabetización, entendida como la puerta de entrada a todos los demás conocimientos.
Durante el año 2024, en concordancia con la Resolución del CFE N° 471/24 Compromiso Federal para la Alfabetización Inicial, el SPEPM lanzó un Plan Integral de Alfabetización estructurado sobre tres ejes fundamentales: Alfabetización Inicial, Alfabetización Avanzada y Alfabetización Académica. Esta política educativa tuvo como objetivo fortalecer las competencias lectoras y escritoras de los estudiantes desde los primeros años de escolaridad y acompañar su desarrollo a lo largo de toda la trayectoria educativa.
La implementación de este plan estuvo acompañada por un conjunto de acciones concretas que involucraron a directivos, docentes, estudiantes y familias.
Uno de los programas más innovadores fue «MODO PAPEL: Desconectar para leer, leer para conectar», una propuesta que recupera el valor del libro impreso como herramienta pedagógica central. En un contexto donde predominan las pantallas y la fragmentación de la atención, el programa promueve la lectura profunda, la concentración sostenida y el desarrollo de la comprensión lectora a través del contacto directo con los libros.
En este marco se impulsó la «Hora Institucional del Libro en Papel», destinada a generar espacios sistemáticos de lectura dentro de las escuelas. Esta iniciativa permitió fortalecer la fluidez lectora, mejorar la comprensión de textos y fomentar hábitos de lectura sostenidos en el tiempo.
Paralelamente, se promovió la reactivación de las bibliotecas escolares y áulicas mediante planes lectores, cafés literarios, tertulias y diversas actividades de promoción de la lectura. También se fortaleció la articulación con bibliotecas populares, la Biblioteca de las Misiones, librerías y otras instituciones culturales, ampliando las oportunidades de acceso a los libros y a las experiencias lectoras.
Otra acción destacada fue la implementación de evaluaciones piloto de fluidez lectora en tercer grado, permitiendo medir aspectos fundamentales como la precisión, la velocidad y la expresividad lectora. Estas evaluaciones posibilitaron detectar tempranamente dificultades y diseñar estrategias de acompañamiento más eficaces.
Asimismo, en el marco de la formación continua, gratuita y en servicio, se fortaleció la capacitación permanente de equipos directivos y docentes. Los directivos fueron formados en liderazgo pedagógico, seguimiento de indicadores educativos y toma de decisiones basadas en evidencias. Los docentes, por su parte, participaron en instancias de actualización vinculadas a la enseñanza de la lectura, la comprensión de textos, la escritura y las metodologías activas centradas en el estudiante.
Una de las iniciativas que mayor impacto generó fue la creación de la Semana Provincial de la Alfabetización, desarrollada durante la primera semana de octubre. Este espacio permitió visibilizar los proyectos institucionales de alfabetización, compartir experiencias exitosas, presentar producciones de los estudiantes y fortalecer el compromiso de toda la comunidad educativa con la mejora de los aprendizajes.
En las aulas también se produjeron transformaciones significativas. Se incrementaron las prácticas de lectura diaria, las actividades de comprensión e interpretación de textos, la producción escrita, la oralidad y el pensamiento crítico. La enseñanza comenzó a centrarse cada vez más en el desarrollo de capacidades y competencias, favoreciendo que los estudiantes se conviertan en lectores autónomos y protagonistas de sus propios procesos de aprendizaje.
Los resultados observados hoy demuestran que cuando existe una política educativa clara, acompañamiento institucional y una comunidad comprometida, es posible mejorar los aprendizajes y generar cambios reales.
Desde el SPEPM creemos firmemente que la alfabetización constituye la base del desarrollo educativo, social y humano. Por ello continuaremos fortaleciendo estos programas, acompañando a nuestras instituciones y promoviendo iniciativas que permitan que cada estudiante de Misiones acceda a una educación de calidad.
Los resultados del Operativo de Evaluación Aprender representan un motivo de orgullo, pero también una responsabilidad. Nos muestran que estamos avanzando en la dirección correcta y nos comprometen a seguir trabajando con el mismo esfuerzo, la misma convicción y el mismo foco: que cada estudiante aprenda más, comprenda mejor y tenga mayores oportunidades para construir su futuro.

