Israel afirma haber abatido a dos altos dirigentes iraníes y escala la tensión en Medio Oriente


Israel anunció este martes la muerte de dos figuras clave del aparato político y militar de Irán, en el marco de una nueva ofensiva aérea sobre objetivos estratégicos en Teherán, mientras la escalada bélica se intensifica en toda la región.

Según informó el ejército israelí, en los ataques fue abatido Ali Larijani, señalado como jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y una de las figuras más influyentes del régimen. En la misma línea, las fuerzas israelíes confirmaron la muerte de Gholam Reza Soleimani, alto mando de la Guardia Revolucionaria y comandante de la milicia Basij durante los últimos años.

Desde las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sostuvieron que la operación representó “un duro golpe para los sistemas de mando y control de seguridad del régimen”, y remarcaron que continuarán las acciones contra estructuras estratégicas iraníes.

Ataques cruzados y expansión del conflicto

La ofensiva se enmarca en una serie de ataques simultáneos que incluyeron bombardeos sobre infraestructura militar en distintas ciudades iraníes, así como operaciones contra posiciones del grupo Hezbollah en Beirut.

En paralelo, Irak reportó un ataque con drones y cohetes contra la embajada de Estados Unidos en Bagdad, considerado uno de los más intensos desde el inicio de la actual escalada. Fuentes de seguridad indicaron que se utilizaron al menos cinco aeronaves no tripuladas.

Además, las FDI informaron sobre el lanzamiento de misiles balísticos desde territorio iraní hacia el norte de Israel, lo que activó sistemas de alerta en distintas zonas del país.

Repercusiones internacionales

En el plano diplomático, el presidente estadounidense Donald Trump anticipó que su administración dará a conocer en breve qué países colaborarán en la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético global. Sin embargo, aliados como la OTAN y el Reino Unido rechazaron involucrarse directamente, al considerar que “no se trata de una guerra de la OTAN”.

Por su parte, la Unión Europea también descartó ampliar su presencia naval en la zona.

Escenario en evolución

La intensificación de los combates se produce en un contexto de alta volatilidad regional, con ataques cruzados, interrupciones en rutas estratégicas y creciente presión sobre los mercados energéticos. En tanto, continúan las operaciones militares y las advertencias internacionales ante el riesgo de una expansión mayor del conflicto en Medio Oriente.