El régimen de Irán volvió a cerrar el estratégico Estrecho de Ormuz y suspendió el tránsito de petroleros, en respuesta a los recientes ataques de Israel contra posiciones de Hezbollah en Líbano. La decisión, informada por medios oficiales iraníes, rompe el esquema de libre navegación que había comenzado a restablecerse tras una tregua con Estados Unidos.
Según la agencia Fars, la medida se adoptó de manera simultánea a las operaciones militares israelíes. El gobierno de Teherán exige que Israel respete el alto el fuego y cese las ofensivas contra el grupo libanés, en un contexto de creciente tensión regional.
En paralelo, la Armada iraní lanzó severas advertencias a las embarcaciones que permanecen en la zona. “Cualquier barco que intente atravesar el estrecho sin autorización será atacado y destruido”, señalaron voceros navales, en declaraciones replicadas por medios internacionales. Fuentes marítimas confirmaron que la navegación continúa restringida y bajo estricta vigilancia militar.
El Estrecho de Ormuz constituye uno de los corredores energéticos más importantes del mundo, clave para el transporte global de petróleo. Su cierre tiene impacto inmediato en los mercados internacionales y en el suministro energético, generando incertidumbre en la economía global.
Pese a la suspensión general, las autoridades iraníes autorizaron de manera excepcional el paso de dos petroleros durante la mañana de este miércoles, en el marco del cese al fuego vigente. Se trató de maniobras puntuales en medio de un escenario aún inestable.
De acuerdo con datos de plataformas de monitoreo marítimo, cientos de buques permanecen en la zona a la espera de autorización para retomar sus rutas. Entre ellos se contabilizan más de 400 petroleros y decenas de embarcaciones de gas, muchas detenidas desde el inicio de la escalada.
El tránsito en el estrecho había comenzado a reanudarse tras el anuncio de una tregua de dos semanas entre Irán y Estados Unidos, mediada por Pakistán, luego de seis semanas de enfrentamientos en distintos puntos de Oriente Medio que dejaron miles de víctimas y afectaron seriamente el comercio energético.
El acuerdo había sido comunicado por el presidente estadounidense Donald Trump, quien había fijado un plazo para la reapertura del corredor marítimo. Sin embargo, la reciente ofensiva israelí volvió a tensar el escenario y derivó en una nueva interrupción del tránsito.
El Estrecho de Ormuz permanece así en el centro de la crisis, con implicancias directas para la seguridad internacional y el abastecimiento energético global, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la evolución del conflicto.

