Interna del PJ en Misiones: denuncias de irregularidades y anuncio de impugnación tras 27 años sin elecciones


El Partido Justicialista (PJ) de Misiones volvió a las urnas luego de 27 años sin internas, pero el proceso electoral derivó en un escenario de fuerte tensión política y cuestionamientos cruzados. Mientras el sector encabezado por Christian Humada se adjudica una ventaja “considerable”, el candidato Lalo Costa Arguibel rechazó los resultados provisorios y anticipó que avanzará con una impugnación.

Según informaron desde el búnker de Humada, con 112 mesas contabilizadas de manera preliminar, la diferencia a su favor rondaría los mil votos. Desde ese espacio remarcaron que, pese a la derrota en Posadas, lograron imponerse con claridad en el interior de la provincia.

Por su parte, la lista camporista, alineada con la intervención partidaria y encabezada por Costa Arguibel junto a Cristina Brítez, tuvo un buen desempeño en Posadas y Oberá, aunque no logró revertir la tendencia general. Uno de los datos más relevantes fue la derrota en Eldorado, ciudad de origen de Brítez.

En cuanto a la participación, se ubicó dentro de lo previsto: cerca de 7 mil afiliados votaron, lo que representa aproximadamente el 13% de un padrón cercano a los 55 mil habilitados.

En este contexto, Costa Arguibel denunció “irregularidades” en distintos municipios, aunque sin presentar hasta el momento pruebas concretas, y sostuvo que solicitará la nulidad de los comicios.

Desde la Intervención del PJ Distrito Misiones, en tanto, destacaron que la jornada se desarrolló con “orden, normalidad y tranquilidad” en toda la provincia, y confirmaron una tendencia favorable a la Lista 1, a la espera del escrutinio definitivo.

La elección no solo definía autoridades partidarias, sino también el posicionamiento político del peronismo misionero. El espacio de Humada se muestra más cercano al oficialismo provincial, con proyección de integración al frente renovador, mientras que la lista de Costa Arguibel impulsaba un alineamiento con el kirchnerismo a nivel nacional.

En paralelo, el sector referenciado en Alberto Arrúa no participó de la contienda por no cumplir con los requisitos formales, como la presentación de avales y listas municipales. Desde ese espacio se había promovido el “silencio en las urnas”, una estrategia de abstención que finalmente tuvo escaso impacto en la concurrencia.

Con el escrutinio final aún pendiente, el PJ misionero entra en una nueva etapa marcada por la disputa interna y la incertidumbre sobre la validación de los resultados, en un contexto en el que los afiliados esperan que, tras casi tres décadas, la definición surja de las urnas y no de instancias judiciales o partidarias.