El Gobierno nacional celebró este lunes el dato oficial de inflación de junio, que cerró en 1,6% según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), registrando así su segundo mes consecutivo por debajo del 2%. La suba de precios resultó incluso menor a las proyecciones de consultoras privadas, lo que permitió a la administración de Javier Milei reforzar su discurso de “desinflación sostenida” como principal argumento de campaña hacia las elecciones legislativas. No obstante, economistas advierten que la reciente suba del dólar —más del 5% en lo que va de julio— y su eventual impacto en los precios finales podrían alterar el escenario en las próximas semanas.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumula una variación interanual del 39,4%, el dato más bajo desde enero de 2021 y con catorce meses consecutivos de desaceleración. Aun así, la atención del equipo económico se concentra ahora en la evolución del tipo de cambio y el denominado “pass-through” (traspaso a precios) tras la reciente escalada del dólar oficial y financiero.
“La inflación núcleo perforó el 2% y marcó el registro más bajo desde enero de 2018, si se excluyen los meses atípicos de la pandemia”, señaló Julián Orué, economista de la Fundación Libertad y Progreso. Además, destacó que el traslado del tipo de cambio a los precios fue limitado durante junio, con incrementos de apenas 0,8% en bienes y 0,6% en alimentos.
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) advirtieron que el desempeño del dólar será determinante en el sendero inflacionario de cara al cierre del año: “Mientras que en junio el dólar A3500 subió en promedio un 2,9%, en julio acumula un alza del 5,2%. Si bien por ahora el pass-through es moderado, las mediciones de alta frecuencia comienzan a reflejar una aceleración en la inflación núcleo durante las primeras semanas del mes”, detallaron.
Por su parte, la consultora Equilibra proyectó un IPC de 2% para julio, alertando que la suba de precios se concentra principalmente en productos vinculados al tipo de cambio, como lácteos, aceites y productos de limpieza. C&T Asesores Económicos, en cambio, afirmó que aún no se observan efectos directos del aumento del dólar sobre los precios.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó en redes sociales que la suba núcleo fue la más baja desde 2020 y aseguró que el Gobierno se mantendrá “enfocado en consolidar la baja inflacionaria”. Sin embargo, reconoció en declaraciones recientes que se espera volatilidad cambiaria, sobre todo luego de la reciente sanción de leyes en el Congreso que podrían dificultar la meta del equilibrio fiscal.
Para la consultora LCG, el nivel de actividad débil, la mayor apertura de importaciones y el giro fiscal del actual gobierno actúan como amortiguadores del traslado del dólar a precios. No obstante, el riesgo de un traspaso más acelerado persiste si la presión cambiaria continúa.
Econviews remarcó que sostener una inflación mensual inferior al 1% será un desafío prolongado. Según su análisis comparativo con procesos similares en Chile, Israel y Colombia, la convergencia hacia ese objetivo puede demorar varios años, aunque reconoció que el esquema argentino actual permite una corrección cambiaria más gradual en comparación con la convertibilidad de los años noventa.
En este contexto, el oficialismo apuesta a sostener el control sobre los precios al menos hasta octubre, cuando se celebrarán las elecciones legislativas de medio término. La estabilidad del dólar será clave para sostener esa estrategia.