En un escenario de aceleración inflacionaria, los ahorristas argentinos comenzaron a volcarse nuevamente hacia instrumentos que ajustan por precios. Durante marzo, los plazos fijos UVA mostraron un crecimiento significativo y consolidaron una tendencia que se viene registrando desde comienzos de año.
Según datos del Banco Central de la República Argentina, el stock de plazos fijos UVA del sector privado creció en promedio un 48% nominal en marzo y un 44,3% en términos reales. En el acumulado del primer trimestre de 2026, estos depósitos avanzaron un 119,1% en términos reales.
Desde la consultora LCG explicaron que el fenómeno responde, en gran medida, a la búsqueda de cobertura frente a la suba de precios, aunque remarcaron que el crecimiento parte de niveles bajos y en un contexto de oferta limitada.
En este marco, el Banco de la Nación Argentina lanzó una nueva modalidad de plazo fijo UVA que permite cobrar intereses mensuales, una herramienta que podría reforzar la demanda en los próximos meses. La iniciativa fue difundida por el ministro de Modernización, Federico Sturzenegger.
En contraste, los plazos fijos tradicionales mostraron un desempeño más moderado. Durante marzo, el stock creció alrededor de un 3%, en línea con las estimaciones de inflación de consultoras privadas. En términos reales, el incremento fue de apenas 0,3%, de acuerdo con el BCRA.
El informe monetario del organismo también señaló que los depósitos en pesos acumulan tres meses consecutivos de caída en términos reales. Sin embargo, las colocaciones que generan intereses evidenciaron una leve mejora: los depósitos a plazo fijo aumentaron un 0,6% sin estacionalidad y los depósitos a la vista remunerados un 0,8%.
Este comportamiento estuvo impulsado principalmente por mayores tenencias de las prestadoras de servicios financieros, en particular los Fondos Comunes de Inversión de mercado monetario, cuyo patrimonio creció un 2,7% a precios constantes.
Por otro lado, el BCRA destacó que este movimiento se dio en un contexto de baja de tasas de interés. La tasa mayorista (TAMAR) se ubicó en 26,2% nominal anual a fines de marzo, casi cinco puntos por debajo del cierre de febrero. En tanto, la tasa de plazos fijos del sector privado retrocedió 4,3 puntos porcentuales en el mismo período.
En este contexto, el presidente Javier Milei admitió que el proceso de desaceleración inflacionaria avanza a un ritmo más lento de lo previsto, un factor que sigue condicionando las decisiones de ahorro e inversión.

