El Viernes Santo comenzó con una fuerte afluencia turística en el Parque Nacional Iguazú, donde se registraron largas filas, demoras en los accesos y múltiples quejas por parte de los visitantes ante la falta de información y organización.
Desde las primeras horas de la mañana, el movimiento fue intenso. Tal como estaba previsto, el área protegida abrió sus puertas a las 7 con el objetivo de descomprimir la concurrencia durante el fin de semana largo. Sin embargo, hacia las 8.30 ya se evidenciaban extensas filas y malestar generalizado.
Durante las primeras dos horas de operación, el tren ecológico hacia la Garganta del Diablo partió desde la estación central como medida excepcional para ordenar el flujo de turistas. No obstante, las pantallas informativas continuaban indicando un funcionamiento habitual, lo que generó confusión entre quienes aguardaban para abordar.
A partir de las 9, el servicio retomó su esquema regular con salidas desde la estación Cataratas, punto neurálgico donde confluyen los principales circuitos. Esta situación derivó en una fuerte concentración de personas, con demoras significativas y reclamos vinculados principalmente a la obtención de los tickets gratuitos del tren y la orientación hacia los circuitos superior e inferior.
“Yo entiendo que es Viernes Santo, que hay mucha gente, pero estuvimos una hora y media para entrar. Primero la fila para comprar los tickets, después para ingresar, y en ambos casos hay que mostrar el documento. Luego perdimos 40 minutos esperando el tren porque no había información de que teníamos que hacer otra fila para sacar el ticket. La verdad, muy desorganizado”, expresó Mauricio Villaverde, visitante oriundo de Rosario.
Las críticas se dirigieron principalmente hacia la empresa concesionaria del servicio ferroviario interno, a la que los turistas responsabilizaron por la falta de señalización clara y asistencia en puntos clave del recorrido.
Pese a los inconvenientes registrados en los accesos y el sistema del tren, hacia media mañana la circulación en los senderos se mantenía fluida, permitiendo a los visitantes disfrutar de los principales atractivos del parque sin mayores dificultades.

