Este 12 de enero de 2026, el mundo todavía procesa las impactantes noticias provenientes de Caracas. Tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas especiales estadounidenses el pasado 3 de enero y las recientes declaraciones del presidente Donald Trump —quien ha afirmado que Estados Unidos «está al mando» de la transición venezolana mientras el exmandatario enfrenta cargos en Nueva York—, la incertidumbre y la esperanza se libran una batalla en el corazón de millones.
Para la numerosa comunidad venezolana en Argentina, estos días han sido una montaña rusa de emociones: desde el anhelo de un retorno democrático hasta el dolor por la violencia y la crisis humanitaria que aún persiste. En este contexto de cambio histórico y tensión geopolítica, la Iglesia argentina invita a mantener la fe en un momento donde el futuro de Venezuela parece escribirse hora tras hora.
A continuación, compartimos la carta de la Comisión Episcopal de Migrantes e Itinerantes (CEMI) que dirige a todos los venezolanos que viven en Argentina.
“El Señor está cerca de los que tienen el corazón roto; Él rescata a los de espíritu destrozado” (Salmo 34, 18)
Queridos hermanos y hermanas venezolanos que viven en Argentina:
Desde la Comisión Episcopal de Migrantes e Itinerantes (CEMI) queremos hacerles llegar un abrazo fraterno cargado de fe y solidaridad. Sabemos que, aunque sus pies caminan por tierras argentinas, sus corazones laten con fuerza en Venezuela, sobre todo en estos momentos donde se mezclan la expectativa y el anhelo de un nuevo comienzo y, al mismo tiempo, la incertidumbre y dolor por la situación que atraviesan las familias y seres queridos.
No están solos en el camino
La migración requiere un camino no fácil, sacrificado, pero también es un testimonio de amor. San José, la Virgen María y el Niño Jesús también conocieron el exilio y la angustia de proteger a los suyos en tierras lejanas. Que ese mismo Dios, que acompañó a la Sagrada Familia, les brinde hoy la certeza de que Él cuida de los suyos, tanto de ustedes aquí como de quienes quedaron en la distancia.
La oración como puente
La fe nos enseña que no hay muro, frontera ni distancia que la oración no pueda atravesar. En cada plegaria ustedes se abrazan con sus madres, padres e hijos en Venezuela. ¡Que la oración ilumine sus corazones! Mantengamos la esperanza: ¡la oscuridad nunca tiene la última palabra! Fortalezcamos los lazos: ¡que la comunicación con sus familias sea siempre fuente de ánimo! Confiemos en la Providencia: ¡Dios proveerá el consuelo, la justicia y la paz que tanto anhela el pueblo venezolano!
Argentina es su hogar
Como Iglesia en Argentina, reafirmamos nuestro compromiso de acogerlos, protegerlos, promoverlos e integrarlos. Ustedes enriquecen nuestra tierra con su trabajo, alegría y fe inquebrantable. Que la Virgen María en sus advocaciones de Virgen de Coromoto, Patrona de Venezuela, y Nuestra Señora de Luján, los cubran con su manto y les den la fortaleza necesaria para seguir adelante.
¡Ánimo! ¡Su resiliencia es un ejemplo para todos nosotros!
Con nuestra bendición y cercanía.

Comisión Episcopal de la Pastoral de Migrantes e Itinerantes
Pastoral Migratoria y capellanías, del Turismo, del Mar, Aeroportuaria, de los Circos, de los Gitanos, de la Carretera, de los Estudiantes Extranjeros y Trata y Tráfico de Personas

