La abogada María Laura Merenda analizó el funcionamiento de los procesos sucesorios, sus plazos, costos y las alternativas legales para evitar disputas entre herederos.
En el programa Cultura en Diálogo de Radio Tupambaé, la abogada María Laura Merenda brindó un detallado panorama sobre las sucesiones, un proceso jurídico que, aunque tiene raíces en la Antigua Roma, continúa siendo central en el sistema legal argentino para la transmisión de bienes tras el fallecimiento de una persona.
Durante la entrevista, la especialista explicó los aspectos clave que intervienen en una sucesión, desde los tiempos judiciales hasta los conflictos más frecuentes que surgen entre familiares.
Plazos que pueden extenderse durante años
Uno de los puntos centrales abordados fue la duración de los procesos. Según Merenda, no existe un plazo único, ya que cada caso depende de múltiples factores.
“El tiempo varía según la cantidad de herederos, el tipo de bienes y si existen conflictos. No es lo mismo una sucesión con un solo inmueble que otra con varios bienes y muchos herederos”, señaló.
En ese sentido, indicó que un trámite puede resolverse en aproximadamente un año en escenarios simples, aunque también existen casos que se prolongan durante décadas, especialmente cuando hay disputas familiares o complejidades patrimoniales.
Además, aclaró que incluso cuando no hay bienes registrables, la sucesión es necesaria para acceder a fondos bancarios del fallecido, a través de la declaratoria de herederos.
La importancia de planificar en vida
Merenda remarcó que una de las principales herramientas para evitar conflictos es la organización del patrimonio en vida mediante donaciones.
“Si una persona puede, es recomendable que done sus bienes en vida, siempre conservando lo necesario para su sustento”, explicó.
Estas donaciones deben realizarse ante escribano público y pueden incluir condiciones específicas, como el usufructo vitalicio, que permite al donante seguir utilizando el bien hasta su fallecimiento.
Quiénes heredan y cómo se define la distribución
En cuanto al orden sucesorio, la abogada recordó que la ley establece una prioridad clara: primero los hijos, luego los ascendientes en caso de no existir descendientes.
También destacó la importancia del testamento, aunque advirtió que debe cumplir con los requisitos legales para evitar impugnaciones. “La intervención de un escribano garantiza la validez del acto y la capacidad del testador”, subrayó.
Conflictos familiares, el punto más crítico
Las disputas entre herederos son uno de los aspectos más delicados de las sucesiones. Según Merenda, los conflictos suelen originarse por desacuerdos en la distribución de bienes o por la intervención de terceros sin derechos hereditarios.
“Todos somos familia hasta que muere alguien”, expresó, reflejando una realidad frecuente en la práctica profesional.
En los casos donde no hay consenso, un heredero puede solicitar la venta judicial de un bien o exigir que los demás le compren su parte. También aclaró que no existe un beneficio automático para quien haya cuidado al fallecido, aunque los demás herederos pueden ceder su parte de manera voluntaria.
Costos y requisitos legales
El proceso sucesorio implica gastos que deben ser considerados. Los honorarios de los abogados suelen oscilar entre el 15% y el 25% del valor del acervo hereditario, a lo que se suman costos administrativos y fiscales.
Asimismo, es indispensable que los bienes estén libres de deudas para poder ser transferidos a los herederos, lo que implica regularizar la situación impositiva antes de la adjudicación.
Casos particulares: parejas y régimen de bienes
Merenda advirtió que las parejas no casadas no tienen derechos hereditarios, aunque pueden reclamar compensaciones en vida. En contraste, en matrimonios bajo régimen de bienes gananciales, el cónyuge tiene derecho al 50% de los bienes adquiridos durante la unión, mientras que el resto se distribuye entre los herederos.
Un llamado a la previsión
Como conclusión, la abogada fue clara: anticiparse es la mejor estrategia. “Resolver en vida evita conflictos, reduce costos y acorta los tiempos”, afirmó.
De lo contrario, las sucesiones pueden transformarse en procesos largos y desgastantes, donde las tensiones familiares suelen profundizarse.
En definitiva, la planificación y el diálogo aparecen como herramientas fundamentales para atravesar un momento complejo, en el que no solo se ponen en juego bienes materiales, sino también los vínculos familiares.

