Ganadores y perdedores del cierre de listas: Karina Milei consolida su poder, el peronismo apuesta a la unidad y Macri queda relegado


El cierre de listas para las elecciones legislativas del 26 de octubre dejó un nuevo mapa político en la Argentina. Según el análisis de los consultores Facundo Nejamkis, Carlos Fara y Juan Mayol, los principales ganadores fueron Karina Milei, quien se erigió como figura central del oficialismo; y el peronismo, que logró preservar la unidad interna en la confección de candidaturas. En contraposición, el gran perdedor fue Mauricio Macri, cuya influencia en el armado electoral se redujo drásticamente.

La jefatura indiscutida de Karina Milei

La secretaria General de la Presidencia se consolidó como la principal arquitecta del oficialismo. “Karina Milei se quedó con el armado de todo y la definición de todo. Demostró que es ‘el jefe’”, afirmó Nejamkis. En la misma línea, Fara sostuvo que la hermana del presidente impuso “toda la línea Milei” en las listas, marcando disciplina interna y privilegiando a dirigentes territoriales y leales.

El PRO, en cambio, sufrió una pérdida inédita: tras 20 años de protagonismo en la Ciudad de Buenos Aires, no presentó listas propias. “Fuerza política que no se presenta a elecciones, no existe”, sentenció Nejamkis, quien advirtió que la crisis abre un interrogante sobre la capacidad de reconstrucción del macrismo de cara a 2027.

El peronismo: unidad como estrategia de supervivencia

En el otro extremo del espectro político, el peronismo priorizó la cohesión. Para Nejamkis, “en el peronismo ganó la unidad, privilegiaron la unidad por sobre la fragmentación”, lo que permitió incluir a sectores diversos como el kirchnerismo, el massismo, el sindicalismo y el espacio de Juan Grabois.

El dirigente social se ubicó entre los más beneficiados, al encabezar la lista en la Ciudad y asegurar posiciones clave en la provincia de Buenos Aires. Massa, por su parte, logró colocar referentes en lugares competitivos, mientras que el sindicalismo mantuvo presencia con figuras como Sergio Palazzo y Hugo Yasky.

Carlos Fara subrayó que el acuerdo peronista alcanzó más de quince distritos y que Cristina Kirchner mostró flexibilidad para sumar dirigentes de otros sectores. En este reparto, Axel Kicillof quedó en una situación “neutral”: si bien no logró ubicar candidatos propios en las listas nacionales, preservó autonomía estratégica en la provincia.

El ocaso de Mauricio Macri

Los tres analistas coincidieron en que Mauricio Macri fue uno de los grandes perdedores del cierre. Según Fara, la negociación de listas se dio “pese a Macri”, sin concesiones a sus propuestas. Mayol recordó que el expresidente quedó debilitado desde la derrota en la Ciudad de Buenos Aires y que “su lugar se definió ahí”.

La fuga de dirigentes hacia La Libertad Avanza y la subordinación de referentes del PRO como Diego Santilli o Cristian Ritondo evidenciaron el declive del liderazgo macrista.

Una oposición en transición

Juan Mayol describió al peronismo como un espacio en “modo supervivencia”, cuya unidad busca sostenerlo como alternativa frente al oficialismo libertario. “El atractivo hoy es ser la opción anti-Milei, aunque no logra expandirse hacia sectores antikirchneristas”, advirtió.

En este escenario, también emergen intentos de un “tercer espacio” —como Provincias Unidas— que busca posicionarse con proyección hacia 2027.

Un nuevo tablero político

De cara a las legislativas, el balance de los especialistas es claro: Karina Milei se fortalece como conductora del oficialismo, el peronismo logró una unidad clave para su supervivencia electoral y Mauricio Macri quedó relegado a un rol marginal, reflejando un cambio profundo en las reglas de juego de la política argentina. Infobae