El seminarista Gabriel Olivera, perteneciente al Seminario Diocesano “Santo Cura de Ars”, recibirá el viernes 22 de mayo de 2026 la Admisión a las Sagradas Órdenes, en una celebración que se realizará a las 20:00 en la Parroquia Santa Rita, en Oberá.
En diálogo con El Ritmo Sigue por Radio Tupambaé, Olivera compartió su alegría por este importante paso dentro de su formación sacerdotal y explicó el significado de esta instancia dentro del camino vocacional.
Actualmente cursa el cuarto año de la etapa de configuración, correspondiente al octavo y último año de preparación en el seminario. “Es un gran paso dentro de mi formación y también para toda la Iglesia”, expresó.
“La Iglesia presenta al candidato”
Durante la entrevista, el seminarista explicó que la Admisión a las Sagradas Órdenes es el momento en que el obispo presenta oficialmente al candidato ante la comunidad como apto para continuar hacia la ordenación diaconal y posteriormente sacerdotal.
“El obispo presenta a la comunidad y a la Iglesia al candidato para la ordenación sacerdotal. Dice: ‘Este ya está preparado, hizo un buen discernimiento y está disponible para la ordenación diaconal y luego la sacerdotal’”, detalló.
No obstante, aclaró que todavía continúa el proceso de discernimiento respecto a una futura ordenación como diácono. “Ahora empieza un tiempo de mucha oración. Después de ocho años de discernimiento, libremente elijo este camino y lo voy rezando junto a mi obispo y mi director espiritual”, señaló.
Servicio en Oberá y cercanía con la comunidad
Gabriel Olivera contó además que este año le toca servir pastoralmente en la Parroquia Santa Rita, dentro de la Diócesis de Oberá, experiencia que definió como “una gran bendición”.
“Me siento muy fortalecido por la oración y la cercanía de tantas familias y personas que me acompañan en este camino tan hermoso”, afirmó.
Sobre el trabajo pastoral, destacó que lo más valioso es el contacto cotidiano con las personas y el acompañamiento espiritual a quienes atraviesan dificultades.
“Lo más lindo es estar con la gente, escucharlos, comprender lo que viven día a día. A veces uno descubre que muchas personas pasan situaciones más difíciles todavía, y acompañarlas espiritualmente es muy importante”, expresó.
También remarcó el cariño recibido en las comunidades donde presta servicio. “Cuando uno llega parece que todos quieren invitarte a compartir. La parroquia termina siendo una gran familia”, comentó.
Jóvenes y vocación
Olivera ingresó al seminario a los 19 años y destacó que actualmente siguen existiendo muchos jóvenes interesados en descubrir su vocación sacerdotal.
“Hoy hay mucho ruido en el mundo y cuesta hacer silencio para escuchar la voz de Dios, pero Él sigue llamando a muchísimos jóvenes”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que muchos chicos se acercan a preguntarle sobre la vida en el seminario y el camino vocacional. “Tratamos de acompañarlos para que puedan descubrir el llamado que Dios les hace”, agregó.
Invitación a la celebración

Finalmente, invitó a toda la comunidad a participar de la ceremonia de Admisión a las Sagradas Órdenes y pidió especialmente oraciones por su vocación y por todos los seminaristas.
“Este viernes 22 de mayo, a las 20 horas, en la parroquia Santa Rita de Oberá, el obispo me va a presentar como candidato a la ordenación. Será muy lindo compartir este momento con toda la Iglesia diocesana”, expresó.
Y concluyó: “Lo más importante siempre es la oración y la cercanía del día a día, que es lo que nos va haciendo fuertes”.

