Fuerte ajuste en jubilaciones: en febrero el poder adquisitivo será más bajo que durante la crisis de 2001


En un contexto de búsqueda de equilibrio fiscal, el Gobierno argentino ha logrado alcanzar el tan ansiado superávit en enero. Sin embargo, este logro ha venido a expensas de un fuerte ajuste en el sistema de jubilaciones y pensiones, lo que ha llevado a que el poder adquisitivo de los beneficiarios sea inferior incluso al registrado durante la crisis económica de la convertibilidad en 2002.

Según informes del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), uno de los principales centros de investigación sobre asuntos previsionales, este superávit fiscal se ha logrado mediante una reducción real del gasto en jubilaciones y pensiones, así como en otros programas sociales y gastos de personal.

El análisis se sustenta en datos proporcionados por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), que muestran cómo las partidas previsionales han contribuido significativamente al superávit del mes.

Fuerte ajuste previsional como motor del superávit fiscal

Según la OPC, durante enero la Administración Nacional registró un superávit financiero que fue un 77,2% superior al obtenido en el mismo mes del año anterior, principalmente debido a un mayor retroceso en los gastos, especialmente vinculados con las prestaciones sociales, en comparación con la caída sufrida en la recaudación.

Mientras que los ingresos totales se contrajeron en un 1,3% interanual, los gastos totales de la Administración Nacional registraron una caída real del 11,9% año a año en enero. En particular, las jubilaciones y pensiones cayeron un 32,5% frente al mismo mes del año pasado, mientras que los programas sociales y los gastos en personal también experimentaron importantes recortes.

El poder de compra del jubilado en mínima será inferior al de 2002

El informe de IDESA destaca que la jubilación mínima en febrero podría tener un valor real inferior incluso al registrado durante la crisis económica de 2002. Esto se evidencia en un deterioro persistente en el poder adquisitivo de las jubilaciones, con una inflación promedio del 20% en enero de 2024, lo que llevaría a que el valor real de las jubilaciones en ese mes fuera equivalente a $88.094 a precios de diciembre de 2023.

Problemas potenciales de esta estrategia

El ajuste basado en la reducción del valor real de las jubilaciones no solo tiene un impacto regresivo y genera tensiones políticas, sino que también puede incrementar las demandas judiciales contra la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES). Históricamente, la justicia previsional no ha sido tolerante con la reducción del valor real de las jubilaciones, lo que plantea desafíos adicionales para la sostenibilidad de esta política.

A pesar de los beneficios que se esperan de la búsqueda del déficit cero, como la eliminación de la inflación y la creación de un entorno favorable para la inversión y el empleo de calidad, el informe advierte que la percepción de los agentes económicos sobre la viabilidad a largo plazo del equilibrio fiscal es crucial. Las resistencias sociales, políticas y judiciales pueden comprometer los beneficios esperados de estas políticas.

Recomendaciones para un equilibrio fiscal sostenible

IDESA recomienda un enfoque integral que incluya la unificación y simplificación de impuestos, así como la responsabilidad de cada nivel de gobierno de generar ingresos suficientes para cubrir sus gastos. Además, sugiere eliminar superposiciones entre niveles de gobierno, ordenar el sistema previsional y mejorar la gestión pública.