El presidente francés, Emmanuel Macron, ha solicitado al gobierno acelerar el tratamiento parlamentario de una ley que busca prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años y el uso de teléfonos móviles en las escuelas secundarias.
La iniciativa, que se debatirá este lunes en la Asamblea Nacional, tiene como objetivo que las restricciones entren en vigencia a partir del próximo 1 de septiembre, coincidiendo con el inicio del ciclo lectivo 2026 en Francia.
«El cerebro de nuestros niños y de nuestros adolescentes no está en venta», declaró Macron en un mensaje oficial difundido este fin de semana. El mandatario enmarcó la decisión no solo como una medida de salud pública, sino como un acto de soberanía nacional frente a las «plataformas estadounidenses y los algoritmos chinos».
Un cambio en la estrategia legal
El proyecto de ley, impulsado originalmente por la diputada oficialista Laure Miller, debió ser modificado tras las objeciones del Consejo de Estado. El órgano advirtió que Francia no puede imponer unilateralmente obligaciones de verificación de edad a las plataformas, una competencia que recae en la Unión Europea bajo la Ley de Servicios Digitales (DSA).
Para sortear este obstáculo legal, la nueva redacción invierte la carga de la prohibición: ya no se impide a las plataformas inscribir a menores, sino que se establece que los menores de 15 años tienen prohibido acceder al servicio.
Bajo este esquema, la cuenta de un menor pasaría a considerarse «contenido ilícito», obligando a las empresas tecnológicas a retirarla para cumplir con las normativas europeas o enfrentar sanciones.
Plataformas afectadas y excepciones
La normativa establece un sistema de dos niveles basado en el riesgo para el «desarrollo físico, mental o moral» de los usuarios:
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Prohibición total: Aplicaría a redes consideradas adictivas o peligrosas, entre las que se mencionan TikTok, Instagram, Snapchat y X (antes Twitter).
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Autorización parental: Servicios como YouTube o WhatsApp quedarían sujetos a un régimen más flexible, requiriendo permiso de los tutores.
La lista definitiva de plataformas prohibidas será definida por decreto tras un dictamen de la Autoridad de Regulación de la Comunicación Audiovisual y Digital (Arcom).
Consenso político y oposición
La medida cuenta con un amplio respaldo político que trasciende al oficialismo, sumando apoyos de la derecha conservadora (Los Republicanos) y la extrema derecha (Reagrupamiento Nacional).
Por el contrario, el partido de izquierda La Francia Insumisa ha rechazado la propuesta, calificándola de «paternalismo digital».
El texto final, que busca simplificar su aplicación, ha eliminado propuestas anteriores como el «toque de queda digital» nocturno, centrándose exclusivamente en la restricción de acceso por edad y la prohibición física de dispositivos en los establecimientos educativos secundarios.

