La tendencia surgida en las redes sociales propone una competencia simbólica basada en el carisma, la seguridad y la creatividad. Especialistas explican qué significa el término y por qué se convirtió en un nuevo código de interacción entre los jóvenes.
Una nueva expresión comenzó a instalarse entre adolescentes y jóvenes de la Generación Z: “farmear aura”. El concepto, nacido en la cultura digital, describe una forma de buscar reconocimiento social a través del carisma, la actitud, la seguridad y la capacidad de proyectar una determinada imagen frente a los demás.
La tendencia se hizo visible principalmente en TikTok, Instagram y X, donde comenzaron a popularizarse expresiones como “+1000 de aura” o “perdió aura”. La lógica funciona de manera similar a un marcador de videojuego: determinadas acciones pueden sumar o restar puntos simbólicos de acuerdo con la reacción de quienes observan.
El fenómeno incluso trascendió las pantallas y llegó a espacios públicos. Durante 2026 comenzaron a difundirse las denominadas “batallas de farmear aura”, en las que dos jóvenes se enfrentan cara a cara y buscan imponerse mediante poses, miradas, movimientos, referencias a memes o figuras deportivas y distintas formas de demostrar seguridad. El público, a través de aplausos y vítores, determina quién logró proyectar mayor “aura”.
Qué significa “farmear aura”
La expresión combina dos conceptos provenientes de la cultura digital. “Farmear” deriva del inglés to farm, un término habitual en los videojuegos para referirse a la repetición de determinadas acciones con el objetivo de acumular recursos o experiencia. “Aura”, en tanto, es utilizada por los jóvenes para describir una combinación de carisma, seguridad, magnetismo y estilo personal.
El psiquiatra Harry Campos Cervera, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), explicó que se trata de un lenguaje surgido de las redes sociales y asociado con la idea de destacarse y llamar la atención, aunque sin necesariamente buscar una exposición directa.
Desde otra perspectiva, el psicólogo Martín Wainstein, profesor consulto de Psicología Social de la Universidad de Buenos Aires (UBA), sostuvo que la novedad está principalmente en la manera de nombrar un fenómeno social que existe desde hace tiempo.
Para el especialista, “farmear aura” puede entenderse como una forma contemporánea de construir prestigio social y proyectar una determinada imagen frente a los demás.
Una nueva forma de construir prestigio
Wainstein vinculó el fenómeno con la teoría de la presentación del yo del sociólogo Erving Goffman, según la cual las personas seleccionan qué aspectos de sí mismas mostrar y cuáles reservar en sus interacciones sociales.
En ese sentido, “farmear aura” representa una versión juvenil y digital de esa construcción de la imagen personal. La incorporación del término proveniente de los videojuegos introduce, además, la idea de que el prestigio puede acumularse, perderse y hasta convertirse simbólicamente en una especie de marcador.
El especialista remarcó que el “aura” no constituye una característica que una persona posea de manera independiente, sino que se construye en la relación con los demás y depende de la percepción del entorno.
De las redes a las plazas
La viralización de la tendencia llevó el fenómeno fuera de las plataformas digitales. En distintos países de la región comenzaron a difundirse encuentros en los que los participantes compiten frente a un público.
Argentina, Brasil, Bolivia, Perú y Paraguay aparecen entre los países donde se registraron este tipo de prácticas durante 2026. Las competencias suelen desarrollarse en espacios públicos y se caracterizan por enfrentamientos breves en los que los participantes recurren a poses, gestos, caminatas, miradas y referencias propias de la cultura de internet.
Entre los recursos que aparecen asociados al fenómeno se encuentran las denominadas poses “sigma”, celebraciones inspiradas en deportistas, el movimiento conocido como “mewing” y las llamadas “aura walks”.
Una competencia sin desafíos físicos peligrosos
A diferencia de otros desafíos virales que alcanzaron popularidad en años anteriores y que podían implicar riesgos físicos, las batallas de “farmear aura” se centran principalmente en la expresión corporal y la interacción social.
Campos Cervera señaló que el elemento central de esta práctica es el carisma y consideró que, en principio, no se trata de una actividad que implique un peligro físico por sí misma.
La competencia se desarrolla alrededor de la capacidad de mantener la compostura, transmitir seguridad y generar una reacción positiva entre quienes observan.
El peso de la mirada de los demás
El fenómeno también refleja la importancia que adquirió la validación social en el entorno digital. Las redes permiten que la construcción de una imagen personal sea observada y evaluada mediante “me gusta”, seguidores, comentarios y visualizaciones.
Para Wainstein, el influencer representa el máximo exponente de esta lógica, debido a que el reconocimiento social aparece acompañado de indicadores públicos.
En este contexto, el reconocimiento de los demás adquiere un papel central en la construcción de la identidad. La mirada del entorno contribuye a que los jóvenes definan cómo quieren mostrarse y qué características desean proyectar.
Más allá de su lenguaje particular y de su origen en las redes sociales, “farmear aura” representa una nueva manera de poner en escena una búsqueda tan antigua como la vida social: obtener reconocimiento, construir prestigio y encontrar un lugar dentro de un grupo.
La diferencia está en los códigos. Ahora, buena parte de esa competencia se desarrolla con términos provenientes de los videojuegos, memes y redes sociales, donde la popularidad puede convertirse simbólicamente en puntos que se ganan o se pierden.

