Escasez de combustible paraliza parte de la labor pastoral de la Iglesia Católica en Cuba


La crisis de combustible en Cuba está afectando de manera significativa la labor pastoral y administrativa de la Iglesia Católica, obligando al Episcopado y a los sacerdotes a ajustar sus servicios a la población.

Este 19 de febrero, el Secretariado de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba anunció en un comunicado que, “debido a las actuales condiciones de escasez de combustible”, reducirá su horario de atención presencial a los lunes únicamente.

El comunicado, publicado en el sitio web de la Conferencia, explicó que esta medida busca “ajustar los recursos disponibles y será actualizada oportunamente en cuanto las condiciones lo permitan”. Asimismo, se recomendó que quienes necesiten realizar gestiones en otros días coordinen previamente con los responsables del servicio correspondiente.

Impacto económico y logístico

La escasez de combustible también ha encarecido los productos básicos. Según Diario de Cuba, el litro de gasolina puede alcanzar los 6.000 pesos cubanos (unos 12 dólares), mientras que el salario mínimo es de 2.100 pesos.

Esta situación complica la movilidad entre municipios y ciudades, dificultando las peregrinaciones a santuarios y el desplazamiento hacia las oficinas del Episcopado en La Habana.

Dificultades para sacerdotes en el interior del país

En Camagüey, el P. Alberto Reyes informó a ACI Prensa que “no hay combustible, no hay ni gasolina ni petróleo”. El sacerdote explicó que la única vía legal para adquirirlo es mediante una aplicación que asigna turnos, con un límite máximo de 20 litros por compra.

Cada litro tiene un costo oficial de 1,30 dólares, pero en el mercado negro puede alcanzar los 6 dólares. Esto significa que 20 litros, equivalentes a un recipiente conocido localmente como “porrón”, pueden costar hasta 120 dólares, un monto que resulta inasequible para la mayoría.

“Literalmente no lo tengo. No tengo en qué moverme. Esa es la situación en todo el país, absolutamente en todo el país”, declaró el P. Reyes, advirtiendo que, si no consigue combustible la próxima semana, no podrá visitar los pueblos a su cargo.

Problemas acumulativos

La falta de combustible no es la única dificultad. Desde hace años, los constantes cortes eléctricos, algunos superiores a 24 horas, han reducido la realización de misas nocturnas, limitando aún más la atención pastoral.

Con la combinación de estas crisis, la Iglesia Católica en Cuba enfrenta un reto sin precedentes para mantener su presencia y acompañamiento espiritual en todo el país.

Fuente: ACI Prensa