Escalada en Medio Oriente: Trump prevé un mes de ofensiva tras la muerte de Jameneí y exige la rendición iraní


La muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei, tras una ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel, abrió una nueva y delicada fase en el conflicto en Medio Oriente. El presidente estadounidense, Donald Trump, estimó que las operaciones podrían extenderse durante “cuatro semanas” y lanzó una advertencia directa a las fuerzas de Teherán: si no entregan las armas, enfrentarán una “muerte segura”.

La operación, denominada “Furia Épica”, incluyó bombardeos estratégicos que, según confirmó la Casa Blanca, provocaron la muerte de 48 líderes iraníes y la destrucción de nueve buques de guerra. A través de su red social Truth Social, Trump aseguró que las fuerzas estadounidenses “destruyeron y hundieron” esas embarcaciones y que el cuartel general naval iraní quedó “prácticamente destruido”. El United States Central Command también informó la destrucción total del cuartel general de la Guardia Revolucionaria Islámica.

“Calculamos que serán unas cuatro semanas más o menos. Por fuerte que sea, es un país grande”, declaró Trump al Daily Mail, al tiempo que sostuvo que la campaña avanza “por delante de lo previsto”. No obstante, dejó abierta la puerta a un eventual diálogo con el nuevo liderazgo iraní: “Ellos quieren hablar, y yo he aceptado hablar”.

El Pentágono confirmó además la muerte de tres militares estadounidenses y reportó cinco heridos graves, las primeras bajas norteamericanas desde el inicio de la ofensiva.

Reacción iraní y nuevo esquema de poder

En represalia, Irán lanzó oleadas de misiles y drones contra territorio israelí. Uno de los ataques más graves impactó en un edificio residencial en Beit Shemesh, en el centro de Israel, dejando al menos nueve muertos y 28 heridos, dos de ellos en estado crítico. También se registraron víctimas en Jerusalén tras la caída de fragmentos de interceptores.

La Guardia Revolucionaria afirmó haber disparado cuatro misiles contra el portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln en el Golfo, versión que fue desmentida por el Pentágono. “El Lincoln no fue alcanzado. Los misiles ni siquiera se acercaron”, aseguraron fuentes oficiales.

Tras el fallecimiento de Khamenei —quien gobernaba desde 1989—, las autoridades iraníes establecieron un triunvirato temporal integrado por el presidente reformista Masoud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial Gholamhossein Mohseni Ejei y el clérigo Alireza Arifi.

Una de las decisiones más sensibles fue la designación de Ahmad Vahidi como nuevo comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria. Vahidi está prófugo y es requerido por la justicia argentina por su presunto rol en el atentado contra la AMIA.

Impacto regional y reacción internacional

La escalada tuvo efectos inmediatos en la región. Dos barcos fueron atacados en el estratégico Estrecho de Ormuz, lo que llevó a la naviera Maersk a suspender sus operaciones en la zona. Los países del Golfo convocaron una reunión de emergencia para coordinar una respuesta conjunta.

En paralelo, la alianza petrolera OPEP+ anunció un incremento de 206.000 barriles diarios en su producción ante una suba del 10% en el precio del crudo. Por su parte, Emiratos Árabes Unidos ordenó el retiro de su embajador en Teherán y el cierre de su representación diplomática tras bombardeos iraníes en Dubái y Abu Dhabi.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió que la ofensiva se intensificará en los próximos días. Desde Europa, Alemania, Francia y el Reino Unido expresaron estar “consternados” por los ataques iraníes y anticiparon “medidas defensivas necesarias y proporcionadas”. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, instó a evitar nuevas represalias y alertó que Medio Oriente “tiene mucho que perder”.

En Estados Unidos, el frente interno también muestra fisuras. Una encuesta de Reuters/Ipsos publicada el domingo indicó que solo el 27% de los estadounidenses aprueba los ataques, mientras que el 43% los desaprueba, un dato que podría incidir en las elecciones legislativas de noviembre, en las que el Partido Republicano se juega el control del Congreso.

Con un liderazgo iraní en transición, una ofensiva militar en pleno desarrollo y un escenario diplomático incierto, el conflicto amenaza con prolongarse y profundizar su impacto regional y global.