Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) intensificaron sus operaciones militares en el sur del Líbano con incursiones terrestres y ataques aéreos dirigidos contra posiciones del grupo armado Hezbollah, en el marco de la creciente escalada regional vinculada al conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán.
Según informó el ejército israelí, durante la noche se desarrollaron maniobras coordinadas en zonas cercanas a la frontera norte de Israel. En uno de los operativos, la Brigada 769 identificó una presunta célula de combatientes de Hezbollah que operaba en el área. Tras la detección, la Fuerza Aérea israelí lanzó un ataque que, de acuerdo con la versión oficial, provocó la muerte de los integrantes del grupo.
En el mismo despliegue, las tropas localizaron y confiscaron armas, equipamiento militar y material de propaganda perteneciente a la organización libanesa. Las autoridades militares indicaron que estos hallazgos se produjeron luego de operativos nocturnos realizados en distintas posiciones estratégicas del sur del país.
Las FDI también señalaron que unidades de la División 91 detectaron a otros sospechosos considerados una amenaza para las fuerzas israelíes. Estos objetivos fueron neutralizados mediante nuevos ataques aéreos, mientras que la División 36 ejecutó incursiones selectivas en la zona.
Durante esas acciones, soldados israelíes identificaron a combatientes de Hezbollah dentro de un edificio cercano a sus posiciones. Tras confirmar la presencia del grupo, un tanque israelí abrió fuego contra el inmueble. En otro punto del operativo también fue atacada una instalación donde, según el ejército, se encontraban miembros de la Fuerza Radwan, una unidad de élite de Hezbollah, además de un depósito de armamento.
Desde el mando militar israelí sostuvieron que estas operaciones forman parte de una estrategia destinada a debilitar la infraestructura operativa de Hezbollah y evitar que el grupo reconstruya sus capacidades militares en la frontera norte.
La situación se produce en medio de una fuerte tensión regional, marcada por el intercambio de ataques entre Irán, Israel y fuerzas aliadas, así como por el lanzamiento de drones y cohetes desde distintos frentes del conflicto en Medio Oriente. Las autoridades israelíes reiteraron que mantendrán sus acciones militares mientras consideren que existe una amenaza para la seguridad del país.

