Un relevamiento realizado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) a nivel nacional expuso el deterioro de las condiciones económicas de los empleados públicos. Según los resultados difundidos por el gremio, el 87% de los trabajadores encuestados se encuentra endeudado y el 55% tiene un segundo empleo para complementar sus ingresos.
El estudio también reveló que el 60% de los consultados recurre al endeudamiento para comprar alimentos, mientras que el 73% manifestó atravesar situaciones de ansiedad, angustia, agotamiento o desánimo.
Los resultados fueron explicados el lunes por Clarisa Gambera, secretaria de Género y Diversidad de ATE Nacional, durante una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones, donde describió el impacto de la pérdida del poder adquisitivo sobre los trabajadores estatales.
“Es una realidad que atraviesa a todo el mundo. De hecho, hace 20 años que no había una situación de endeudamiento y de mora como la que estamos viviendo hoy”, sostuvo Gambera.
De acuerdo con el relevamiento, el 92% de los trabajadores estatales encuestados tiene un empleo registrado, aunque el 55% cuenta además con otra actividad laboral para incrementar sus ingresos.
Endeudarse para cubrir gastos cotidianos
Uno de los principales indicadores de la encuesta está relacionado con el destino de las deudas. El 70% de los trabajadores consultados manifestó tener compromisos vinculados al pago de tarjetas de crédito.
“El 70% tiene deudas para pagar tarjeta y contrae deuda para pagar esa tarjeta. Contraen deuda para cancelar deuda. Es un espiral de endeudamiento”, explicó Gambera.
A su vez, el 60% señaló que utiliza el endeudamiento para comprar alimentos, una situación que la dirigente diferenció de otros períodos en los que los créditos estaban asociados a proyectos de mayor plazo.
“Antes la gente se endeudaba para comprar una casa, para cambiar el auto; deudas que tenían que ver con crecer. Hoy la deuda tiene que ver con subsistir”, afirmó.
Gambera también se refirió al denominado adelanto de sueldo y sostuvo que, para algunos trabajadores, se transforma en un mecanismo que profundiza el endeudamiento.
“Hay un momento de mucha desesperación porque, en el caso de las estatales, el adelanto de sueldo también es una bicicleta: cobrás, te absorben el adelanto que pediste el mes pasado, cobrás, te absorben y así”, explicó.
Entre las fuentes de financiamiento aparecen bancos y tarjetas de crédito, pero también billeteras virtuales, mutuales y otras entidades financieras.
El relevamiento registró además un 30% de trabajadores que afirmó recurrir a familiares y amigos para obtener dinero.
“Hay un 30% que dijo que se endeuda con familiares y con amigos; y esto también es importante, porque la deuda también rompe vínculos”, señaló Gambera.
Según explicó, la imposibilidad de devolver esos préstamos puede generar situaciones de aislamiento y soledad dentro del entorno cercano.
El endeudamiento y su impacto en la salud mental
La encuesta también abordó las consecuencias que la situación económica tiene sobre el bienestar de los trabajadores.
Gambera señaló que el 73% de las respuestas estuvo asociado a situaciones de “ansiedad, angustia, agotamiento, desánimo”, mientras que más de la mitad de los encuestados manifestó tener dificultades para dormir o padecer insomnio.
“La situación de estar endeudado y no llegar a fin de mes, enferma”, afirmó.
La dirigente vinculó además el endeudamiento con las estrategias que adoptan los trabajadores para afrontar la pérdida de poder adquisitivo.
“Lo primero que hace la gente cuando no le alcanza el sueldo para llegar a fin de mes es reducir el consumo y salir a buscar más laburo”, sostuvo.
Un segundo empleo para completar los ingresos
La necesidad de incrementar los ingresos también se refleja en la cantidad de trabajadores que incorporan otras actividades laborales.
Según el relevamiento, el 55% de los trabajadores estatales encuestados tiene un segundo empleo, mientras que más del 30% declaró trabajar entre ocho y doce horas diarias.
“Todo eso también impacta en la salud y en la situación de los compañeros y las compañeras”, sostuvo Gambera.
Entre los gastos que generan mayor preocupación aparecen los alimentos y los medicamentos, mientras que para llegar a fin de mes los trabajadores también declararon haber reducido consumos vinculados con fiestas, regalos, recreación y actividades culturales.
Para la secretaria de Género y Diversidad de ATE Nacional, estas restricciones también afectan los espacios de recreación y socialización.
Las actividades utilizadas para generar ingresos adicionales
El relevamiento también consultó qué actividades realizan los trabajadores estatales para complementar sus salarios.
En el caso de las mujeres, Gambera señaló que muchas incorporan horas de docencia cuando tienen esa posibilidad, mientras que otras recurren a la venta de productos o a trabajos vinculados con eventos.
“Las mujeres, en general, todas las que tienen posibilidad de agregar horas de docencia al trabajo estatal, agregan horas. Muchas venden productos de todo tipo, usan las plataformas para vender productos y también hacen eventos, el fin de semana cocinan para eventos, participan de la organización de eventos”, describió.
Entre los varones, en tanto, mencionó con mayor frecuencia el trabajo mediante plataformas de transporte.
“Los varones hablan de la plataforma de manejo tipo Uber, que cada vez rinde menos y te deja el auto o la moto dañado o destruido”, afirmó.
El relevamiento de ATE plantea así un escenario marcado por el endeudamiento, la necesidad de sumar horas de trabajo y la reducción de gastos cotidianos para afrontar la pérdida de poder adquisitivo, según los resultados difundidos por la organización sindical.

