Encuentro Diocesano de Catequistas: «Sean testigos de la fe»


Cerca de mil catequistas de la Diócesis de Posadas se congregaron el domingo 23 de agosto en el Polideportivo Ingrid Smith, en el marco del Encuentro Diocesano de Catequistas. La jornada, que se extendió durante toda la mañana y parte de la tarde, tuvo como momento central la Santa Misa presidida por el obispo de Posadas, monseñor Juan Rubén Martínez, a las 11 horas.

El encuentro comenzó a las 8 de la mañana con la oración inicial, seguida de un espacio de animación bíblica en el que se trabajó la lectio divina sobre salmos y pasajes bíblicos, una propuesta que buscó acercar a los catequistas a esta herramienta como recurso concreto para su tarea pastoral en las comunidades.

Durante la homilía, monseñor Martínez destacó el rol de los catequistas como testigos de la fe y subrayó la importancia de la catequesis familiar como espacio de evangelización. «El catequista tiene una vocación, hay un llamado a esta tarea, hay un llamado y hay una misión», expresó el obispo, quien remarcó que muchas veces son los niños y adolescentes quienes, a través de lo aprendido en la catequesis, acercan a sus propias familias a la vida de fe.

El obispo también se detuvo en la relación entre la Biblia y la figura de Jesucristo como «la Palabra». Explicó que fue la Iglesia la que reconoció los textos bíblicos como Palabra de Dios, y que toda enseñanza del Magisterio se fundamenta en la revelación entregada por Cristo, sin agregar nada por fuera de ella. Utilizó la primera lectura del profeta Isaías (la imagen del mayordomo del palacio que pierde su cargo por manejar el poder que se le confió) para señalar que ninguna misión eclesial es propiedad de quien la ejerce, sino un servicio recibido de Dios.

Otro de los ejes de la homilía fue el llamado a «activar» la fe a través de la práctica concreta: «Practicando la palabra. Esta es la clave. Si sos testigo, tenes que activar la fe. En el perdón, en la reconciliación. Tendremos que activarlo en la honestidad. Tendremos que activarlo en trabajar por el bien común. Tendremos que activar fundamentalmente amando, amando a Dios sobre todas las cosas y al prójimo, y sobre todo a los más pobres y necesitados como a nosotros mismos. Entonces activamos la palabra de Dios y entendemos lo que leemos y lo que creemos practicando. Hoy el mundo necesita que haya cristianos. Estos cristianos que confiesan la fe como Pedro, que creen y que son testigos. Los catequistas están llamados a ser testigos».

Tras la celebración Eucarística, los participantes compartieron un almuerzo comunitario. Por la tarde se presentaron las distintas comunidades presentes y hubo un momento de animación a cargo de la banda La Huella de Jesús, que dio un marco de alegría al encuentro.

La jornada culminó con un momento de Adoración Eucarística, en el que los catequistas depositaron a los pies de Jesús lo vivido durante el día, junto con sus sueños y experiencias en el servicio catequístico, pidiendo fortaleza, entrega y alegría para continuar su misión en las comunidades y capillas de la diócesis.