Ante unos ocho mil fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el papa León XIV presidió este lunes el rezo del Regina Coeli en el marco del Lunes del Ángel, dentro de la Octava de Pascua, y centró su mensaje en la Resurrección de Cristo como fundamento de la esperanza cristiana, al tiempo que alertó sobre los riesgos de la desinformación en el mundo actual.
Durante su alocución previa a la oración mariana, el Pontífice reflexionó sobre el significado del sepulcro vacío, señalando que un mismo hecho puede dar lugar a interpretaciones opuestas. Por un lado, recordó el testimonio de las mujeres que anunciaron el encuentro con Cristo resucitado; por otro, la versión difundida por los guardias. “Para un mismo hecho existen dos interpretaciones: una lleva a la vida, la otra a la muerte”, afirmó.
En ese marco, León XIV vinculó esta contraposición con la realidad contemporánea, advirtiendo que “a menudo, la verdad se ve oscurecida por las noticias falsas, es decir, por mentiras, insinuaciones y sospechas infundadas”. Sin embargo, subrayó que la verdad “no permanece oculta”, sino que “sale a nuestro encuentro, vibrante y radiante, e ilumina la oscuridad más profunda”.
El Papa retomó además el mandato evangélico de Jesús a las mujeres que fueron al sepulcro: “No tengan miedo. Vayan y cuéntenles a mis hermanos”. A partir de esta cita, sintetizó el núcleo del mensaje pascual al afirmar que “la resurrección del Señor es nuestra resurrección, la Pascua de la humanidad”.
En su mensaje, el Santo Padre puso especial énfasis en quienes atraviesan situaciones de sufrimiento, como las personas afectadas por la guerra, los cristianos perseguidos y los niños privados del acceso a la educación. En ese sentido, sostuvo que anunciar la Resurrección “con palabras y obras” implica “dar nueva voz a la esperanza”, especialmente allí donde “es sofocada por la violencia”.
Finalmente, León XIV dedicó un momento a recordar a su predecesor, el papa Francisco, fallecido el Lunes de Pascua del año pasado. “A la luz del Resucitado, hoy pensamos con especial afecto en el papa Francisco”, expresó, al tiempo que invitó a los fieles a orar para convertirse en “proclamadores cada vez más brillantes de la verdad”.

