River Plate evitó un golpe histórico y logró avanzar a los 16avos de final de la Copa Argentina 2026 tras imponerse por 1-0 ante Ciudad Bolívar en el estadio Estadio Único La Pedrera. El equipo de Marcelo Gallardo sufrió más de la cuenta y recién encontró alivio a los 42 minutos del segundo tiempo, cuando Juan Fernando Quintero convirtió un penal que descomprimió la tensión y evitó el papelón.
El conjunto millonario transitó la noche por la cornisa. Obligado por su historia y por la diferencia de categoría ante un rival recientemente ascendido a la Primera Nacional, mostró nuevamente dificultades para traducir la posesión en situaciones claras. Dominó territorialmente, pero careció de profundidad y volvió a depender en exceso del talento del volante colombiano.
Durante la primera mitad, River acumuló tiros de esquina y aproximaciones aisladas, con intentos de Tomás Galván y Gonzalo Montiel, aunque se topó una y otra vez con la firme respuesta del arquero Agustín Rufinetti. Ciudad Bolívar, ordenado y paciente, apostó a las transiciones rápidas y también inquietó ante algunas desatenciones defensivas del equipo de Núñez.
En el complemento, la tónica se mantuvo. River empujó con más voluntad que claridad y el nerviosismo comenzó a bajar desde las tribunas. Galván estrelló un remate en el travesaño y Quintero exigió con pelota parada, pero el gol seguía negado. Del otro lado, el Cele insinuó peligro en alguna contra que sembró inquietud.
La historia se resolvió recién a los 39 minutos, cuando un derribo de Elías Martínez sobre Joaquín Freitas dentro del área fue sancionado como penal por el árbitro Nicolás Ramírez. Tres minutos después, Quintero ejecutó con potencia al medio del arco y selló el 1-0 definitivo.
El pitazo final trajo más alivio que celebración. River avanzó, pero dejó señales que alimentan la preocupación en un inicio de temporada irregular. En la próxima instancia se medirá ante Aldosivi, mientras que en el plano local deberá enfocarse en recomponer su imagen en el Torneo Apertura.
Para Gallardo, fue una vida más. Para River, una clasificación que calma la urgencia, aunque no disipa las dudas.

