Un libro del periodista vaticano revela una escena íntima de los últimos momentos de Papa Francisco, en la que se reflejan la humildad, la cercanía y el espíritu evangélico que marcaron su pontificado.
Un testimonio de profundo contenido humano y espiritual sobre los últimos momentos del papa Francisco salió a la luz con la publicación del libro Padre, del periodista vaticanista Salvatore Cernuzio, quien reconstruye escenas inéditas del tramo final de su vida.
De acuerdo con el relato, en sus últimos instantes el Santo Padre pidió un vaso de agua, agradeció a la enfermera que lo asistía y, con sencillez, expresó: “Gracias, disculpe las molestias”. La frase, breve pero significativa, fue interpretada como una síntesis de su estilo de vida, profundamente marcado por la humildad, la gratitud y la atención al prójimo.
El episodio, resguardado inicialmente en el ámbito privado por respeto a la intimidad del momento, fue dado a conocer como parte de un retrato que busca reflejar no solo al líder de la Iglesia universal, sino también al pastor cercano que vivió el Evangelio en los gestos cotidianos.
La publicación coincide con un nuevo aniversario de su fallecimiento y reúne diversos testimonios sobre sus últimos meses, incluyendo encuentros, celebraciones y decisiones pastorales. En ese marco, la escena final adquiere un valor especial por su carácter íntimo y su coherencia con el mensaje que predicó a lo largo de su pontificado.
Asimismo, la obra recuerda signos distintivos de su ministerio, como las visitas a cárceles durante el Jueves Santo, el lavatorio de los pies a personas privadas de la libertad y sus constantes llamados a la paz en un mundo atravesado por conflictos. Estos gestos consolidan la imagen de un pontificado centrado en la misericordia, la sencillez y la cercanía con los más vulnerables.

