El nivel del cauce se mantiene por encima de los 10 metros, aunque presenta una bajante gradual. Las autoridades estiman que no se alcanzó la altura de evacuación y aguardan mejores condiciones para restablecer el servicio de balsa que conecta con Brasil.
La crecida del río Uruguay comenzó a perder intensidad en la zona de El Soberbio, donde el nivel del agua descendía lentamente durante la mañana de este viernes. Sin embargo, el paso fronterizo que comunica la localidad misionera con Porto Soberbo, Brasil, permanecía cerrado debido a las condiciones del cauce.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, Julián Kruszelnicki, coordinador de la Junta Municipal de Protección Civil y jefe de Bomberos Voluntarios de El Soberbio, explicó que el río todavía se encontraba por encima de los 10 metros y que la habilitación del cruce dependería de una mayor bajante. Si la evolución continuaba siendo favorable, estimó que el servicio podría restablecerse durante la media tarde.
El funcionario recordó que los 11 metros constituyen la altura de alerta establecida para la localidad y señaló que, de acuerdo con las previsiones, la creciente no llegaría a ese registro. Finalmente, el comportamiento del río se mantuvo dentro de lo estimado, por lo que no fue necesario realizar evacuaciones ni activar otras medidas de contingencia.
Uno de los aspectos destacados por Kruszelnicki fue la comunicación establecida con organismos de Brasil, que permitió anticipar la evolución de la creciente a partir de información meteorológica y de las maniobras realizadas en las represas ubicadas aguas arriba del río Uruguay.
Según explicó, el miércoles por la noche recibieron una advertencia del operador nacional del sistema eléctrico brasileño y de una central hidroeléctrica, ante las lluvias extraordinarias previstas para las zonas de Machadinho e Itá. En esos sectores se pronosticaban precipitaciones de entre 100 y 150 milímetros, que finalmente se registraron en un período breve.
Kruszelnicki indicó que las represas funcionan de manera coordinada para regular los volúmenes de agua y evitar complicaciones en las centrales ubicadas aguas abajo. En ese sentido, destacó que el intercambio de información con las defensas civiles brasileñas permite contar con entre 12 y 18 horas de anticipación para evaluar posibles escenarios.
«Eso fue un logro de este año, que la verdad que lo trabajamos mucho desde hace muchos años y logramos tener ese contacto, esa comunicación eficaz con la gente de Brasil», expresó.
Con esa información y los registros de precipitaciones en la zona, las autoridades municipales pudieron estimar que el pico de la creciente no superaría los 11 metros. La previsión se cumplió y, aunque fue necesario suspender el paso fronterizo por razones de seguridad, no hubo evacuaciones.
Daños en viviendas y preocupación por la producción agrícola
Más allá de la evolución favorable del río Uruguay, Kruszelnicki advirtió que las tormentas repentinas y las fuertes ráfagas de viento continúan siendo motivo de preocupación, principalmente por sus consecuencias en las zonas rurales y sobre la producción agrícola.
Al respecto, recordó que durante la semana anterior los arroyos de la zona experimentaron importantes crecidas. El arroyo Soberbio alcanzó los 19,40 metros en un sector determinado y el agua ingresó en distintas chacras, provocando daños en plantaciones de tabaco. Ante esa situación, algunos productores debieron realizar cosechas de emergencia para intentar rescatar parte de la producción.
A ese escenario se sumó una tormenta registrada el miércoles, con ráfagas de viento de entre 59 y 63 kilómetros por hora, según los registros de la estación meteorológica local. El fenómeno ocasionó daños en viviendas y tendidos eléctricos.
De acuerdo con los datos de la Junta Municipal de Protección Civil, alrededor de 40 viviendas resultaron afectadas, mientras que algunos sectores rurales continuaban sin suministro eléctrico al momento de la entrevista.
El jefe de Bomberos describió una sucesión de situaciones de emergencia que obligó a los equipos locales a atender los daños ocasionados por las tormentas y, al mismo tiempo, mantener el monitoreo de los ríos y arroyos.
Por otra parte, señaló que el municipio cuenta con un operativo preparado ante la posibilidad de una inundación de mayor magnitud. Como antecedente, mencionó la creciente de 2014, cuando el río Uruguay llegó a los 23 metros, y explicó que la planificación actual contempla la posibilidad de afrontar un escenario de esas características o incluso superior.
Mientras continúa la bajante, el paso fronterizo entre El Soberbio y Porto Soberbo permanecerá sujeto a las condiciones de seguridad para la navegación. Su reapertura dependerá de que el descenso del nivel del río permita restablecer el servicio de balsa.

