Durante el rezo del Ángelus en el tercer domingo de Cuaresma, el pontífice manifestó su preocupación por los bombardeos en Irán y el clima de inestabilidad en la región. También recordó el Día Internacional de la Mujer y expresó su solidaridad con quienes sufren discriminación y violencia.
El papa León XIV expresó este domingo su profunda preocupación por el conflicto en Medio Oriente y llamó a los fieles de todo el mundo a intensificar la oración para que cesen los bombardeos y se abran caminos de diálogo y reconciliación.
El mensaje fue pronunciado durante las intenciones posteriores al rezo del Ángelus correspondiente al tercer domingo de Cuaresma, celebrado en la Plaza de San Pedro.
En su reflexión, el pontífice pidió a la comunidad internacional no permanecer indiferente ante el sufrimiento que provoca la guerra.
“Elevemos nuestra humilde oración al Señor para que cese el estruendo de las bombas, se callen las armas y se abra un espacio de diálogo donde se escuche la voz del pueblo”, expresó.
El Papa también encomendó la situación a la intercesión de la Virgen María.
“Encomiendo esta oración a María, Reina de la Paz: que interceda por quienes sufren a causa de la guerra y acompañe los corazones por caminos de reconciliación y esperanza”, agregó.
Temor a una expansión del conflicto
Durante su mensaje, el obispo de Roma advirtió sobre la posibilidad de que la violencia se extienda a otros países de la región. Según explicó, desde Irán y otras zonas de Medio Oriente continúan llegando informes preocupantes sobre la situación humanitaria.
El pontífice señaló que, además de los episodios de violencia y devastación, se percibe un clima creciente de odio y miedo entre las poblaciones afectadas. En ese contexto, alertó sobre el riesgo de que la crisis se agrave y alcance a otras naciones.
“Desde Irán y de todo Oriente Medio siguen llegando informes de profunda consternación. A los episodios de violencia y devastación se suma el temor de que el conflicto se extienda y que otros países de la región, incluido el querido Líbano, vuelvan a hundirse en la inestabilidad”, afirmó.
Mensaje por el Día Internacional de la Mujer
Durante la misma intervención, el Papa también se refirió al Día Internacional de la Mujer, que se conmemora cada 8 de marzo. En su mensaje pidió renovar el compromiso por el reconocimiento de la dignidad de la mujer, un principio que —según afirmó— para los cristianos tiene fundamento en el Evangelio.
Sin embargo, lamentó que en muchas partes del mundo las mujeres continúen siendo víctimas de discriminación y violencia, incluso desde la infancia.
“Lamentablemente, muchas mujeres siguen siendo discriminadas y sufren diversas formas de violencia. Mi solidaridad y mis oraciones van especialmente hacia ellas”, sostuvo.
Saludos a peregrinos de distintos países
Al finalizar el encuentro, el pontífice saludó a los fieles y peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro. Entre ellos mencionó especialmente a estudiantes provenientes de Estados Unidos y España, así como a grupos de peregrinos de Perú, Panamá, Honduras, México y Chile.
También dirigió un saludo particular a comunidades parroquiales de distintas ciudades italianas, a jóvenes de Mantua, a confirmandos de la diócesis de Orvieto-Todi y al equipo de rugby de Rovigo, presentes en la audiencia dominical.

