El papa León XIV expresó su profundo dolor por las víctimas civiles de los recientes bombardeos en Medio Oriente y renovó su llamado urgente al cese de las hostilidades en la región, en medio de una nueva escalada del conflicto armado.
El mensaje fue difundido por la Santa Sede a través de su Oficina de Prensa, donde el pontífice manifestó que sigue con preocupación el desarrollo de los enfrentamientos y aseguró que mantiene su oración para que la violencia termine cuanto antes.
En su pronunciamiento, el Papa recordó especialmente a las víctimas inocentes de los ataques, entre ellas numerosos niños que perdieron la vida en los últimos días. Asimismo, expresó su cercanía espiritual con todas las personas afectadas por la guerra y con quienes sufren las consecuencias humanitarias del conflicto.
Un sacerdote muerto mientras asistía a un herido
Entre las víctimas mencionadas por el pontífice se encuentra el padre Pierre El Rahi, quien murió el lunes durante un bombardeo en el sur del Líbano.
El sacerdote falleció en la localidad de Qlayaa luego de acudir a auxiliar a un feligrés que había resultado herido tras un primer ataque contra una vivienda cercana a su parroquia.
Según relató el franciscano Toufic Bou Merhi a los medios vaticanos, el religioso se dirigió al lugar acompañado por jóvenes de la comunidad para asistir al herido. Mientras brindaban ayuda, se produjo un segundo bombardeo sobre la misma casa.
El ataque dejó al párroco gravemente herido. Fue trasladado a un hospital cercano, donde finalmente falleció a causa de las lesiones.
Preocupación por la situación de los niños
En su mensaje, el Papa puso especial énfasis en la situación de los menores afectados por el conflicto. De acuerdo con estimaciones de organismos internacionales como UNICEF y Save the Children, cerca de 300 niños han muerto desde el inicio de la actual escalada de violencia en distintas zonas de Medio Oriente.
Ante este panorama, León XIV reiteró su llamado a proteger a la población civil, especialmente a los más vulnerables, y a avanzar en caminos de diálogo que permitan frenar la crisis humanitaria que continúa agravándose en la región.
El pontífice concluyó su mensaje asegurando que sigue atentamente lo que ocurre en Medio Oriente y renovó su oración para que “cese lo antes posible toda hostilidad”.

