En una jornada marcada por el diálogo interreligioso y el acercamiento ecuménico, el Papa inició temprano sus actividades en Estambul. A las 7 de la mañana, hora de Roma, el Pontífice se dirigió en coche a la histórica Mezquita Sultán Ahmed, conocida mundialmente como la Mezquita Azul, uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad. El Papa vivió la visita a la mezquita en silencio, en espíritu de recogimiento y escucha, con profundo respeto por el lugar y la fe de quienes se reúnen allí para rezar.
La majestuosa Mezquita Azul: historia, arte y espiritualidad
Ubicada a 8,8 kilómetros del punto de partida del Pontífice, la Mezquita Azul fue construida entre 1609 y 1617 por orden del sultán Ahmed I, sobre parte del antiguo Gran Palacio de Constantinopla. Diseñada para convertirse en el principal lugar de culto del Imperio Otomano, su construcción quedó meticulosamente documentada en ocho volúmenes, hoy conservados en la biblioteca de Topkapi.
Su particular apodo deriva de los 21.043 azulejos turquesa que recubren sus muros y cúpula, elaborados en la renombrada tradición cerámica de Iznik. La luz filtrada por sus 260 ventanas realza los tonos azules y verdes que envuelven la gran sala de oración, creando una atmósfera única.
Otro rasgo distintivo es la presencia de seis minaretes, una cifra inusual —lo normal son cuatro— que la convierte en una de las pocas mezquitas del mundo con tal número, solo superada por la de la Ka’ba en La Meca, que tiene siete. Una tradición popular atribuye esta peculiaridad a un malentendido entre el sultán y su arquitecto: Ahmed I habría pedido minaretes de oro («altın»), pero el arquitecto entendió seis («altı»).
Encuentro privado con líderes de iglesias y comunidades cristianas
Tras la visita, el Papa se trasladó a la Iglesia ortodoxa siriaca de Mor Ephrem, situada a 15,7 kilómetros, en el distrito de Yeşilköy. Inaugurada en 2023, es la primera iglesia construida en Turquía desde la fundación de la República, un hecho histórico para la comunidad sirio-ortodoxa. Dedicada a Efrem el Siro, su construcción se extendió por una década, marcada por retrasos administrativos, la pandemia de Covid-19 y el terremoto que afectó Turquía y Siria en 2023.
La Iglesia Ortodoxa Siriaca, con unos dos millones de fieles en el mundo, es una Iglesia ortodoxa oriental autocéfala cuyo Patriarcado se encuentra en Damasco. Su actual patriarca, Ignacio Efrem II, es una figura influyente en el diálogo ecuménico internacional, contribuyendo de manera significativa al nacimiento de la organización ecuménica Christian Churches Together en el 2007.
En la Iglesia Ortodoxa Siria Mor Ephrem, el Pontífice sostuvo un encuentro privado con los jefes de las Iglesias y comunidades cristianas. Dedicada a Efrén el Sirio, fue inaugurada en 2023, tras una construcción que duró aproximadamente una década, con varios retrasos debido a la pandemia de Covid y al terremoto. Es la primera y, hasta ahora, única iglesia construida en Turquía desde la fundación de la República, y aquí el Papa León se reunió en privado con los líderes y representantes de las Iglesias y comunidades cristianas, algunos de los cuales estuvieron presentes ayer en Iznik en la ceremonia conmemorativa de los 1700 años del Concilio de Nicea. Hoy todos están sentados alrededor de una mesa redonda y, para dar la bienvenida al Papa, estaba presente el Patriarca Ecuménico de Constantinopla, Bartolomé, a quien volverá a ver en el Fanar, sede del Patriarcado, a primera hora de la tarde, y con quien firmará una declaración conjunta. El penúltimo acto del día tendrá lugar después de la Doxología, un momento ritual en la iglesia patriarcal de San Jorge, y antes de la misa, a la que se espera que asistan unas 4000 personas.
Nuevos encuentros tras Nicea
La reunión a puerta cerrada se prolonga durante un buen rato. En su intervención al término de la reunión de esta mañana, según informa la Oficina de Prensa, «el Papa León XIV ha vuelto a referirse al valor del Concilio de Nicea y a la celebración de ayer, cuyo centro era el Evangelio de la Encarnación». El Pontífice «pidió y aseguró» la oración «para que se generen nuevos encuentros y momentos como el vivido, incluso con aquellas Iglesias que no han podido estar presentes, evocó la primacía de la evangelización y del anuncio del kerigma y recordó cómo la división entre los cristianos es un obstáculo a su testimonio».
Por último, invitó a recorrer juntos el camino espiritual que conduce al Jubileo de la Redención, en 2033, con la perspectiva de un regreso a Jerusalén, al cenáculo, lugar de la Última Cena de Jesús con sus discípulos, donde les lavó los pies, y lugar de Pentecostés, un camino que conduzca a la plena unidad, citando su lema episcopal: «In Illo Uno Unum». Al salir, el Papa León XIV firmó el Libro de Honor: «En esta ocasión histórica en la que celebramos los 1700 años del Concilio Ecuménico de Nicea, nos reunimos para renovar nuestra fe en Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, celebrando la fe que compartimos juntos», escribe. «Deseo todas las bendiciones a todos los que se han reunido aquí y a todas las comunidades que representan».
Visita a la Iglesia Patriarcal de San Jorge
A primera hora de la tarde, el Papa se dirigirá a la Iglesia Patriarcal de San Jorge, ubicada a 5,8 kilómetros. Este templo, erigido en 1720, se encuentra adyacente al Patriarcado Ecuménico. La iglesia no posee cúpula, debido a las normas otomanas que reservaban ese elemento arquitectónico exclusivamente para mezquitas y edificios islámicos.
Entre sus tesoros destaca el Trono del Patriarca Ecuménico, con intrincadas incrustaciones de marfil y considerado una pieza artística de finales del periodo bizantino. El templo también custodia reliquias de santas veneradas en la antigua Constantinopla, como Eufemia de Calcedonia, así como reliquias de los santos Gregorio el Teólogo y Juan Crisóstomo, restituidas al Patriarcado en noviembre de 2004.
Fuente: Vatican News


