El Gobierno nacional oficializó un incremento parcial en los impuestos a los combustibles líquidos (ICL) y al dióxido de carbono (IDC), que comenzará a regir el lunes 1 de septiembre y tendrá un impacto directo en los precios de la nafta y el gasoil.
Según lo establecido en el decreto 617, publicado este viernes en el Boletín Oficial con la firma del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, y el ministro de Economía, Luis Caputo, el litro de nafta súper subirá $10,52 y el de gasoil $8,58 por la carga impositiva. En términos porcentuales, la suba representa un 0,8% y 0,7%, respectivamente. En la Ciudad de Buenos Aires, la nafta súper pasará de $1269 a $1280 y la premium de $1489 a $1500.
La normativa aclara que el ajuste de los tributos pendientes de actualización se aplicará en dos etapas: la primera desde septiembre, de manera parcial, y la segunda a partir del 1 de octubre, cuando se completará la suba total que había sido postergada desde 2024.
Con esta medida, ya son 15 las ocasiones en las que el Ejecutivo decide desdoblar la aplicación de los impuestos a los combustibles desde mediados del año pasado, con el objetivo de moderar el traslado a precios en un contexto de alta inflación.
Resta definirse cómo impactará esta actualización impositiva en el valor final al consumidor, ya que las petroleras determinan de manera independiente sus aumentos en los surtidores. Desde agosto, YPF adoptó un esquema de precios dinámicos que varía según la zona, la franja horaria y la demanda, lo que complica el seguimiento de las subas.
El decreto también precisa que la actualización de octubre incluirá no solo lo pendiente de 2024 sino también los ajustes correspondientes al primer y segundo trimestre de 2025, que habían sido prorrogados en al menos 14 decretos previos.