El fin del “Volver al Trabajo” impacta en 45 mil misioneros y abre un nuevo esquema de asistencia


El Gobierno nacional dispuso la eliminación total del programa “Volver al Trabajo” a partir de abril, una medida que alcanzará a unos 900.000 beneficiarios en todo el país y que, en Misiones, afectará a cerca de 45.000 personas que percibían esta asistencia.

La decisión, impulsada por la administración del presidente Javier Milei, implica el cierre definitivo de un esquema que otorgaba una transferencia mensual cercana a los 78.000 pesos y que había sido implementado como continuidad del programa Potenciar Trabajo.

Desde el Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello, confirmaron que el último pago se realizará el próximo 9 de abril. A partir de entonces, el sistema será reemplazado por un modelo basado en vouchers destinados a la capacitación laboral.

Cambio de enfoque en la política social

El nuevo esquema propone un giro en la lógica de asistencia. Si bien la inscripción a los cursos será voluntaria, quienes decidan participar deberán cumplir con requisitos de asistencia obligatoria. Los beneficiarios podrán elegir entre distintas ofertas dentro de una red federal de formación que aún se encuentra en desarrollo.

Según lo informado, los contenidos serán diseñados y dictados por empresas y centros de capacitación, mientras que el Estado transferirá los fondos directamente a los participantes, sin intermediación de organizaciones sociales.

Argumentos oficiales y ahorro fiscal

Desde Nación sostienen que la medida responde a la necesidad de reformular las políticas sociales, al considerar que el programa anterior no logró mejorar de manera significativa la inserción en el empleo formal.

En ese sentido, estimaciones oficiales indican que la eliminación del plan permitirá un ahorro fiscal de hasta 60.000 millones de pesos mensuales.

El impacto en Misiones

El ministro de Desarrollo Social de Misiones, Fernando Meza, recordó que los beneficiarios atravesaron durante 2023 un proceso de revalidación para continuar dentro del programa.

“Misiones fue una de las primeras provincias en implementar la validación presencial. De estas casi 45.000 personas, tuvimos una discontinuidad de no más de 400 casos por incompatibilidades”, señaló el funcionario.

Con la baja del programa, se abre un nuevo escenario para miles de misioneros, quienes deberán adaptarse a un sistema centrado en la formación laboral como principal herramienta de inclusión.