“El Evangelio no cambia, lo que debe renovarse es la forma de anunciarlo”


El Papa León XIV llamó a la Iglesia a renovar su lenguaje y sus métodos de evangelización para que el mensaje del Evangelio sea cercano y comprensible para el mundo actual, sin perder su esencia ni caer en lecturas fundamentalistas de la Biblia.

En diálogo con El Ritmo Sigue por Radio Tupambaé, el padre Alejandro Cañete, párroco de la parroquia San Pedro y San Pablo de Apóstoles, profundizó en el mensaje del Sumo Pontífice y explicó que esta renovación no implica un cambio doctrinal, sino pastoral.

El Santo Padre insiste en que no hay que apartarse del Evangelio ni de la Sagrada Escritura, que es fuente de la vida de la Iglesia. Renovar el lenguaje no significa perder la esencia, sino dejarse guiar por el Espíritu Santo para encarnar el mensaje en la realidad concreta”, afirmó el sacerdote.

En ese sentido, el padre Alejandro Cañete remarcó que la responsabilidad de esta renovación atraviesa toda la estructura eclesial, desde el Papa y los obispos hasta los párrocos y agentes pastorales, siempre desde una lógica de servicio. “La Iglesia está llamada a discernir los signos de los tiempos y a anunciar el Evangelio con un estilo de vida coherente, no a predicarse a sí misma”, sostuvo.

El sacerdote hizo especial hincapié en la evangelización de los jóvenes, uno de los ejes señalados por el Papa León XIV. Señaló que la clave está en escuchar, acompañar e insertarse en su realidad concreta sin miedo. “No se trata de copiar al mundo, sino de estar presentes en él, entendiendo qué apasiona a los jóvenes y generando espacios donde se sientan parte y protagonistas”, expresó, mencionando encuentros, jornadas, campamentos y actividades recreativas como herramientas pastorales eficaces.

Al referirse a las advertencias del Papa sobre el fundamentalismo, el padre recordó el Documento de Aparecida (2007) como uno de los pilares de la renovación eclesial en América Latina, destacando que tanto el Papa Francisco como el Papa León XIV comparten la misma raíz pastoral. “El Espíritu Santo renueva constantemente a la Iglesia. Las estructuras que ya no sirven para evangelizar deben ser revisadas, sin perder la centralidad del Evangelio”, afirmó.

Finalmente, reflexionó sobre el anuncio de la fe y la vida eterna en el contexto actual. “La muerte no es el final, es un paso necesario hacia la vida eterna. Vivir la fe en lo cotidiano ayuda a comprenderla no como algo abstracto, sino como una esperanza real que acompaña toda la vida”, señaló.

En el cierre de la entrevista, el padre Alejandro Cañete invitó a los fieles a prepararse para el inicio de la Cuaresma, el próximo 18 de febrero con el Miércoles de Ceniza, y a participar activamente en la vida parroquial como parte del camino de renovación propuesto por la Iglesia.