La agrupación misionera participó del III Encuentro Latinoamericano de Música, Danzas y Coros, realizado en Arraial do Cabo. Su director, Néstor Rodríguez, y la integrante Marina Goncalves destacaron el intercambio cultural, la integración regional y el valor transformador del canto coral.
El Estudio Coral Sur llevó la voz de Misiones al escenario internacional al representar a la provincia y a la Argentina en el III Encuentro Latinoamericano de Música, Danzas y Coros, desarrollado entre el 2 y el 5 de julio en Arraial do Cabo, estado de Río de Janeiro, Brasil.
La participación misionera reunió a 18 coreutas que compartieron escenario con agrupaciones artísticas de Brasil, Argentina y Uruguay en un evento destinado a fortalecer el intercambio cultural, promover la integración regional y celebrar la diversidad de las expresiones musicales y escénicas de Latinoamérica.
En una entrevista en Cultura en Diálogo, el director del Estudio Coral Sur, Néstor Rodríguez, explicó que la invitación surgió luego de la participación del coro en una edición anterior realizada en Cabo Frío.
«Fue un esfuerzo muy grande de los organizadores para que pudiéramos estar presentes. Nos facilitaron la logística desde el aeropuerto y toda la estadía. Estamos muy contentos de haber podido llevar el canto coral misionero a ese encuentro», señaló.
Escuchá la entrevista completa realizada en Radio Tupambaé FM 105.9:
Un espacio de intercambio entre culturas
Por su parte, la integrante Marina Goncalves destacó que el encuentro fue mucho más que una serie de conciertos.
«Compartimos con un coro municipal de Córdoba, una murga de Uruguay y las agrupaciones anfitrionas de Brasil. Fue una experiencia de integración muy enriquecedora, tanto desde lo artístico como desde lo humano», expresó.
Además de las presentaciones, los integrantes convivieron con los organizadores brasileños, recorrieron la ciudad y participaron de actividades culturales que les permitieron conocer las costumbres locales.
«La forma en que nos recibieron fue increíble. Compartimos comidas, paseos y momentos de mucha calidez. Son experiencias que fortalecen los vínculos entre los pueblos a través de la música», agregó Goncalves.
Un proyecto coral con casi tres décadas de trayectoria

Rodríguez recordó que el Estudio Coral Sur nació en 1997, luego de varios años de experiencia como cantante en distintos coros y de participar en concursos nacionales e internacionales.
La agrupación atravesó casi dos décadas de actividad ininterrumpida hasta una pausa iniciada en 2017. Tras la pandemia retomó su trabajo bajo un formato diferente, adaptado a la realidad de sus integrantes, muchos de los cuales residen en distintas localidades de Misiones e incluso en Paraguay.
«Hoy funcionamos como un coro por proyectos. Ensayamos generalmente un domingo al mes y reforzamos el trabajo cuando se acerca una presentación. Es la única manera de sostener un grupo cuyos integrantes vienen desde Iguazú, Alem o incluso cruzan desde Paraguay para participar», explicó.
Actualmente el coro está integrado por 18 voces distribuidas en las distintas cuerdas, lo que permite abordar un repertorio amplio y de gran exigencia musical.
Un repertorio que unió música sacra y folclore
Durante las distintas presentaciones en Arraial do Cabo, el Estudio Coral Sur interpretó obras sacras, arreglos corales de música folklórica argentina y composiciones brasileñas.
El repertorio incluyó guaranias, chayas y otras piezas representativas de la identidad musical regional, además de una emotiva interpretación conjunta con el coro de Córdoba en el cierre del encuentro.
«Siempre es importante llevar música del lugar que uno visita porque el público la recibe de otra manera, pero también compartir nuestra identidad a través del folclore argentino», comentó Marina Goncalves.
El canto coral como experiencia transformadora

Néstor Oscar Rodríguez es una figura referencial en el panorama musical de la provincia de Misiones
Más allá del aspecto artístico, tanto Rodríguez como Goncalves coincidieron en destacar el valor social y humano del canto coral.
Para el director, cada obra requiere un largo proceso de maduración hasta lograr transmitir emociones al público.
«Una obra coral no se aprende solamente leyendo una partitura. Hay que interiorizar el texto, comprenderlo y lograr comunicarlo. Eso lleva tiempo», afirmó.
Antes de finalizar la entrevista, Rodríguez dejó un mensaje dirigido a quienes aún no se animan a sumarse a un coro.
«Si alguien está pensando en aceptar la invitación para cantar, le diría que lo haga. Es una actividad saludable, que hace bien física, mental y espiritualmente.»
Goncalves compartió la misma visión y remarcó que la música coral tiene la capacidad de generar emociones colectivas.
«Escuchar un coro en vivo es una experiencia única. La música trasciende a las personas, transforma emociones y nos invita a encontrarnos con los demás. Por eso siempre vale la pena hacer música, de la forma que cada uno pueda.»

