El sacerdote portugués Guilherme Peixoto lideró una movida juvenil en homenaje a Jorge Bergoglio, con entrada libre y gratuita, que reunió a alrededor de 120.000 personas.
El sacerdote y DJ portugués Guilherme Peixoto se presentó en Plaza de Mayo en un multitudinario homenaje al Papa Francisco, en un evento que combina música electrónica y espiritualidad. Desde temprano, la zona se vio colmada de personas y con un importante despliegue logístico que incluyó cortes de tránsito en el microcentro porteño.

El show, de carácter gratuito, formó parte de un tributo al pontífice argentino a un año de su fallecimiento y reúne a miles de asistentes frente a la Casa Rosada. La propuesta del llamado “cura DJ” mezcla bases electrónicas con fragmentos de discursos religiosos, en un formato que ya recorrió distintos escenarios internacionales y que hoy tiene como epicentro el corazón político del país.
El operativo incluyó restricciones vehiculares en los alrededores de Plaza de Mayo para facilitar el acceso del público y garantizar la seguridad durante el evento. La convocatoria generó gran expectativa en redes sociales y en la vía pública, con una asistencia que supera las previsiones iniciales.
Muchas personas no lograron ingresar en la Plaza de Mayo y optaron por concentrarse en las avenidas aledañas. Sobre la Avenida de Mayo, junto a la salida de la estación Perú del subte A, también se dispuso una pantalla gigante para seguir el espectáculo.
Peixoto, que ganó notoriedad mundial tras su participación en eventos masivos como la Jornada Mundial de la Juventud, se consolidó como una figura singular que fusiona fe y música. En Buenos Aires, su presentación suma un fuerte contenido simbólico, al rendir homenaje al Papa Francisco en un espacio emblemático y ante una multitud que sigue cada momento del espectáculo.

