El Centro Santa Rosa de Lima cumple 44 años acompañando a personas ciegas y con baja visión


La institución, dependiente de la Diócesis de Posadas, brinda atención gratuita a personas ciegas o con baja visión de distintos puntos de la provincia. Su directora, Noemí Aguirre, destacó el compromiso profesional y humano del equipo y llamó a fortalecer la empatía y la accesibilidad.

En el marco de una nueva celebración de Santa Rosa de Lima, patrona del Centro de Habilitación y Rehabilitación del Ciego “Santa Rosa de Lima”, su directora, Noemí Aguirre, visitó los estudios de Radio Tupambaé y compartió detalles sobre el trabajo que desarrolla la institución, sus servicios y los desafíos que enfrentan cotidianamente las personas con discapacidad visual.

La institución, que en 2026 transita sus 44 años de trayectoria, realizó este viernes una celebración especial en la Catedral de Posadas, con una misa prevista para las 9, en vísperas de la festividad de Santa Rosa de Lima, que se conmemora cada 30 de agosto.

La jornada tuvo además un significado especial para la comunidad del centro, ya que incluyó la despedida de cuatro integrantes que se jubilaron: Jorge, Sandra, Blanca y Roberto Bobadilla, quienes durante años formaron parte de diferentes áreas de la institución.

Escuchá la entrevista completa realizada en Nuestras Mañanas:

Santa Rosa de Lima y los valores que guían al Centro

Aguirre explicó que la elección de Santa Rosa de Lima como patrona se remonta al fundador de la institución, monseñor Jorge Kemerer, a quien definió como un visionario.

En ese sentido, destacó tres virtudes vinculadas a la santa que el centro procura mantener como parte de su identidad: la humildad, el trabajo y el amor o la caridad.

“Caridad es amor”, señaló Aguirre, al remarcar que el acompañamiento a las personas con discapacidad visual comienza desde el momento en que la institución recibe a una familia, muchas veces atravesada por un momento difícil y lleno de nuevos desafíos.

Desde esa perspectiva, sostuvo que el objetivo es brindar no solamente herramientas profesionales, sino también un acompañamiento humano y desde la fe.

Atención gratuita y un equipo de más de 40 profesionales

Actualmente, el Centro Santa Rosa de Lima cuenta con siete departamentos y más de 40 profesionales, y ofrece sus servicios de manera totalmente gratuita.

La atención contempla diferentes condiciones relacionadas con la discapacidad visual, desde personas que presentan esta situación desde el nacimiento hasta adultos mayores. Aguirre mencionó como ejemplo a uno de los participantes más grandes del centro, de 85 años, quien logró recuperar herramientas para desarrollar nuevamente una vida autónoma e independiente.

La directora explicó además que la institución mantiene abiertas las admisiones hasta octubre, lo que permite que las personas puedan incorporarse durante buena parte del año.

Cada nuevo participante es evaluado y, a partir de sus conocimientos, necesidades, posibilidades e intereses, se organiza un proyecto de trabajo individual. En el caso de los niños se habla de habilitación, mientras que para las personas mayores se trabaja en rehabilitación.

Los horarios y turnos también se adaptan a las posibilidades de cada persona y de su familia o de quienes colaboran con su traslado.

El bastón y la tecnología como herramientas de autonomía

Durante la entrevista, Aguirre también explicó la importancia de diferenciar el uso del bastón blanco y el bastón verde.

El bastón verde es utilizado por personas con baja visión, una condición que muchas veces pasa inadvertida para quienes las rodean. Una persona puede utilizar anteojos y, al mismo tiempo, necesitar un bastón para desplazarse debido a una visión funcional reducida.

En estos casos, la directora advirtió sobre los prejuicios que todavía existen y mencionó situaciones en las que personas con baja visión reciben comentarios despectivos por utilizar el bastón.

Por su parte, el bastón blanco constituye una herramienta fundamental para las personas ciegas, ya que permite desplazarse con mayor autonomía, aunque en determinadas circunstancias también pueden requerir asistencia.

La tecnología se convirtió además en una herramienta de apoyo. Entre los ejemplos mencionados durante la entrevista, Aguirre explicó que los teléfonos celulares pueden utilizarse como lupas para ampliar imágenes o textos y también mediante aplicaciones que permiten leer información.

Asimismo, herramientas como Google Maps pueden contribuir a la orientación y al desplazamiento, mientras que determinadas aplicaciones permiten identificar productos en supermercados mediante la lectura de sus envases.

Estas tecnologías, explicó, contribuyen a disminuir la dependencia de otras personas y favorecen una mayor autonomía en las actividades cotidianas.

Accesibilidad y empatía en los espacios públicos

Uno de los puntos destacados durante la entrevista fue la necesidad de respetar los espacios destinados al desplazamiento de personas con discapacidad visual.

Aguirre valoró la instalación de baldosas podotáctiles en distintos sectores del centro de Posadas, ya que funcionan como guías para quienes utilizan bastón.

Sin embargo, advirtió que en algunos casos estas vías de circulación son obstruidas por planteras, mesas de bares u otros elementos.

Según explicó, estas situaciones constituyen barreras para quienes necesitan desplazarse de manera autónoma y representan además una vulneración de derechos.

La directora remarcó que no todas las personas con discapacidad visual cuentan con familiares o acompañantes que puedan asistirlas permanentemente. Por ese motivo, consideró fundamental que los ciudadanos comprendan estas necesidades y colaboren cuando la persona lo solicite.

Las dificultades del traslado desde distintos puntos de Misiones

El centro recibe personas provenientes de diferentes localidades y departamentos de la provincia. Aguirre destacó las dificultades que muchas veces implica trasladarse hasta Posadas.

Para una persona que llega desde localidades alejadas, el viaje puede significar trasladarse hasta una terminal, realizar conexiones y utilizar diferentes colectivos hasta llegar al centro.

Lo que para muchas personas constituye un recorrido cotidiano puede representar, para alguien con discapacidad visual, un proceso que requiere más tiempo, asistencia y planificación.

Reconocimiento a la institución

La entrega de la distinción se llevó adelante el sábado en Buenos Aires.

Aguirre también recordó el reconocimiento recibido por parte de la Asociación Argentina de Profesionales en Discapacidad Visual, en Buenos Aires.

La distinción fue recibida con orgullo por la institución y, según explicó, representa también un estímulo para continuar trabajando y fortaleciendo la formación profesional.

La directora destacó especialmente el compromiso del equipo, así como el acompañamiento del Estado, el Obispado, la Municipalidad de Posadas y una comisión de apoyo que colabora con el funcionamiento del centro.

Una institución que continúa creciendo

Respecto del futuro, Aguirre destacó que permanentemente se incorporan nuevos profesionales que aportan ideas y nuevas miradas, lo que permite continuar fortaleciendo el servicio.

El centro también desarrolla diferentes talleres, entre ellos arte y expresión, encuadernación y carpintería, donde los participantes elaboran distintos trabajos.

En ese marco, un grupo de participantes que se reúne semanalmente en el taller de encuadernación preparó agendas que fueron entregadas como souvenir durante la celebración de Santa Rosa de Lima.

La actividad refleja, según explicó la directora, una parte del trabajo que se desarrolla cotidianamente en la institución, donde la habilitación y rehabilitación se complementan con espacios destinados a fortalecer la autonomía, la expresión y la participación de las personas con discapacidad visual.

Con 44 años de trayectoria, el Centro Santa Rosa de Lima continúa sosteniendo una tarea centrada en el acompañamiento profesional y humano, con el desafío permanente de promover mayor autonomía, accesibilidad y empatía hacia las personas ciegas o con baja visión.