El servicio del Parque de la Salud atiende a más de diez personas por mes y confecciona alrededor de 15 prótesis mensuales. Además de fabricar y entregar los dispositivos, brinda rehabilitación, entrenamiento y seguimiento para facilitar su incorporación a la vida cotidiana.
El Banco de Prótesis del Parque de la Salud sostiene una atención permanente destinada a personas que necesitan prótesis y elementos ortopédicos y no cuentan con cobertura. El servicio ofrece un abordaje integral que comienza antes de la entrega del dispositivo y continúa durante todo el proceso de adaptación.
Actualmente, el equipo atiende a más de diez pacientes por mes y trabaja en la confección de unas 15 prótesis mensuales. En el transcurso del año, se entregan más de 100 elementos protésicos destinados a personas de distintas edades y con necesidades diversas.
Roberto Gisin explicó que el rango etario de los pacientes es amplio. Entre quienes reciben atención hay desde niños de pocos días de vida que necesitan un “pie bot” hasta personas de 75 años que atravesaron una amputación doble o bilateral como consecuencia de la diabetes.
El proceso comienza antes de que el paciente reciba la prótesis. En los primeros encuentros, el equipo explica cómo será la adaptación al dispositivo y trabaja para disminuir los temores que puede generar su utilización.
En esta etapa previa también se inicia la rehabilitación, con indicaciones para que los pacientes aprendan a vendarse y realicen ejercicios de preparación.
Una vez confeccionada y entregada la prótesis, comienza una nueva etapa de entrenamiento orientada a su utilización. El trabajo incluye ejercicios de marcha y una adaptación progresiva al dispositivo, con el propósito de que la persona pueda recuperar sus actividades habituales y desenvolverse nuevamente en su vida cotidiana.
El acompañamiento continúa después de la entrega
La intervención del Banco de Prótesis no finaliza cuando el paciente recibe el dispositivo. El seguimiento continúa mediante controles y ajustes necesarios durante el proceso de adaptación.
Gisin señaló que las prótesis pueden requerir modificaciones a medida que son utilizadas. Situaciones como una desalineación, molestias o dolor pueden ser evaluadas por el equipo para determinar los ajustes necesarios.
“El paciente, una vez que ingresó al banco de prótesis, sigue siendo paciente nuestro todo el tiempo”, remarcó.
La incorporación de herramientas virtuales también permitió ampliar las posibilidades de seguimiento para quienes viven en otras localidades. Cuando los pacientes detectan alguna molestia, pueden enviar imágenes o videos al equipo para facilitar la evaluación del problema.
De esta manera, los profesionales pueden orientar una posible solución a distancia cuando las condiciones lo permiten y evitar un traslado inmediato.
“Vamos tratando de solucionarle si podemos en su lugar de origen, y si no, en nuestra ortopedia”, explicó Gisin.
El desafío de ampliar la atención en el interior
Mientras continúa con la toma de moldes y la confección de nuevas prótesis, el equipo trabaja también en la incorporación de nuevos pacientes al servicio.
Uno de los próximos objetivos es ampliar el alcance territorial del Banco de Prótesis y llegar a más localidades del interior de Misiones, con el propósito de facilitar el acceso tanto a los dispositivos como al acompañamiento profesional necesario para su utilización.
Así, el servicio combina la confección de prótesis con rehabilitación, entrenamiento y seguimiento posterior. El objetivo es que cada paciente pueda adaptarse progresivamente al dispositivo y recuperar autonomía para retomar sus actividades cotidianas.

