El aporte de Martín Miguel de Güemes a la independencia argentina


Este lunes 15 de junio es feriado nacional por el traslado de la conmemoración del Paso a la Inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes. La fecha recuerda al líder salteño fallecido el 17 de junio de 1821, cuya acción militar fue determinante para contener el avance realista en el norte y sostener el proceso independentista.

La Argentina transita este lunes un feriado nacional en homenaje a Martín Miguel de Güemes, una de las figuras más relevantes de la guerra por la independencia. Aunque la conmemoración corresponde al 17 de junio, día de su fallecimiento en 1821, la jornada fue trasladada al 15 de junio de acuerdo con el calendario oficial de feriados.

Nacido en Salta en 1785, Güemes desarrolló una destacada carrera militar desde su juventud y se sumó a la causa revolucionaria tras la Revolución de Mayo. Sin embargo, su papel más importante comenzó en 1815, cuando asumió el liderazgo de la defensa del norte argentino frente a las incursiones realistas que llegaban desde el Alto Perú.

Conformó entonces una fuerza integrada principalmente por gauchos de la región, conocida como “Los Infernales”, que utilizó tácticas de guerrilla para desgastar a las tropas españolas. Gracias a esa estrategia, logró impedir el avance enemigo sobre el territorio argentino y proteger una zona considerada clave para el futuro de la independencia.

Su accionar resultó fundamental para el plan continental impulsado por José de San Martín. Mientras las milicias de Güemes contenían a los realistas en el norte, el Ejército de los Andes pudo concentrarse en las campañas libertadoras de Chile y Perú.

Además de su desempeño militar, fue gobernador de Salta y sostuvo la organización de la resistencia en un contexto de escasos recursos y permanentes conflictos internos. Su compromiso con la causa independentista lo convirtió en un referente popular, aunque también generó tensiones con sectores de poder de la época.

El 7 de junio de 1821 fue herido en una emboscada. Diez días después murió en la Quebrada de la Horqueta, pero sus tropas continuaron combatiendo hasta consolidar la defensa del territorio salteño.

A más de dos siglos de su muerte, Güemes es reconocido como uno de los próceres fundamentales de la historia argentina. Su legado permanece asociado a la defensa de la soberanía nacional y al protagonismo de los sectores populares en la construcción de la independencia.