“El acordeón fue su vida”: emotivo homenaje a Tito Acuña


El histórico músico chamamecero recibió este domingo un reconocimiento por su trayectoria artística y su aporte a la cultura regional. Familiares, colegas y oyentes acompañaron una jornada cargada de recuerdos y emoción.

La música del litoral tuvo este domingo una mañana especial en Posadas. En el marco del programa radial Sencillito y de Alpargatas, emitido por Radio Tupá Mbaé, se realizó un emotivo homenaje a Olegario “Tito” Acuña, uno de los acordeonistas más reconocidos de la región, bajo el lema “Acordeonista de corazón, su gran pasión”.

El reconocimiento, impulsado por el conductor y productor Américo Galarza, reunió recuerdos, anécdotas y un profundo repaso por la trayectoria de un músico que dedicó toda su vida al chamamé y a la cultura popular del nordeste argentino. Entre música, mensajes de oyentes y palabras cargadas de afecto, Tito recibió el cariño de quienes siguieron durante décadas su camino artístico.

Nacido el 18 de diciembre de 1947 en Ituzaingó, Acuña comenzó a tocar el acordeón a los 13 años. Sus primeros pasos estuvieron guiados por Coqui Leguiza y más adelante consolidó su formación junto al reconocido músico Secundino Martínez, quien fortaleció su vínculo con el chamamé y el instrumento que marcaría su vida para siempre.

Durante el homenaje se repasaron distintas etapas de su carrera. En 1966 formó su primer conjunto, Los Manantiales de Ituzaingó, junto a su hermano Raúl Acuña, Tránsito Miño, Alberto Sosa y Mario Garrido, llevando su música a bailantas y escenarios populares correntinos. Poco tiempo después llegó a Posadas convocado por Adelio Suárez, iniciando así una etapa clave para su crecimiento artístico.

Ya radicado en Misiones, Tito compartió escenario con importantes referentes del género y formó parte de conjuntos emblemáticos del chamamé. Uno de los momentos destacados de su carrera llegó en 1976, cuando integró Los Auténticos Hermanos Cavia, agrupación con la que grabó un disco en Buenos Aires y recorrió distintos festivales del país.

La emisión también recordó su paso por el conjunto del dúo Morel-González y la posterior creación de Los de Itaibaté, junto a Marcelo Mazo, durante la década del noventa. En aquella etapa se sumó además su hijo César Augusto Acuña en el segundo acordeón, continuando el legado familiar ligado a la música regional.

Uno de los pasajes más emotivos llegó cuando se mencionó el regreso artístico junto a sus hermanos Raúl y Javier bajo el nombre Los Hermanos Acuña, formación con la que grabaron tres discos y dejaron composiciones muy recordadas como Homenaje a mi padre, Che Mancarrón Tuyá y Ruta 40.

Actualmente radicado en Posadas junto a su familia, Tito Acuña continúa manteniendo intacta su pasión por el acordeón y por la música del litoral. Ese amor por el chamamé fue justamente el eje central del reconocimiento realizado este domingo, en una ceremonia sencilla pero profundamente emotiva.

El ciclo Sencillito y de Alpargatas se consolidó en los últimos años como un espacio dedicado a preservar la memoria de músicos, autores e intérpretes populares de la región. Además de su emisión en Posadas, el programa se retransmite por emisoras de Misiones y Corrientes, fortaleciendo la difusión de la identidad cultural del nordeste argentino.

Entre aplausos, recuerdos y canciones, el homenaje dejó una certeza compartida por todos los presentes: Tito Acuña no solo construyó una extensa trayectoria artística, sino que también se convirtió en uno de esos nombres imprescindibles del chamamé regional, de los que mantienen viva la esencia musical del litoral.