Dos adultos mayores ya viven en la casa provisional del Hogar Joaquín y Ana mientras se recauda fondos para su construcción


La iniciativa, impulsada por la comunidad de Campo Viera y la Iglesia, busca construir un espacio seguro y digno para adultos mayores en situación de vulnerabilidad. Mientras tanto, un hogar transitorio acoge a los primeros residentes y se recauda dinero a través de bonos y donaciones.

El proyecto comenzó a finales de 2025 con la organización de un bono de colaboración y ya recibió apoyo internacional. Además, un Ford Falcon 1988 se sortea como incentivo solidario. El objetivo final es iniciar la construcción del hogar definitivo en julio de 2026.

El iniciativa para la construcción del Hogar de Ancianos Joaquín y Ana, impulsado por la comunidad local, avanza con buenas noticias para los adultos mayores de la zona. Así lo confirmó el Padre Fabián Szyszkowski en diálogo con El Ritmo Sigue, el programa de Radio Tupambaé.

Desde finales de 2025, se venía trabajando en la organización de un bono de colaboración para recaudar fondos que permitan construir un espacio seguro y digno para los adultos mayores que se encontraban en situación de abandono. Según explicó el Padre Szyszkowski, la iniciativa ya dio sus primeros frutos: “Gracias a Dios, hemos recibido mucho apoyo. Abrimos una casita provisional para seis adultos mayores mientras se prepara el proyecto grande que esperamos iniciar en julio”, detalló.

 

El sacerdote describió la situación que enfrentaban los adultos mayores antes de la apertura de la vivienda transitoria: “Son personas sin familia ni recursos, y la casa anterior estaba en condiciones tan precarias que corrían riesgo de derrumbe. Por eso alquilamos y acondicionamos un lugar donde puedan vivir seguros, mientras se concreta el hogar definitivo”.

La salud de los residentes es estable, aunque la precariedad de sus condiciones anteriores generaba complicaciones, como problemas con el suministro de luz y falta de recursos básicos. Frente a esta realidad, la comunidad local respondió con solidaridad a través de la compra de bonos y auspicios. Una de las iniciativas más llamativas es el sorteo de un Ford Falcon modelo 1988, que ha generado gran interés entre quienes colaboran con el proyecto.

El mecanismo para colaborar es simple: los interesados pueden convertirse en auspiciante del bono o adquirirlo directamente en los puntos de venta habilitados, incluso mediante transferencia bancaria. El alias para colaborar es hogarjoaquínyana.ic y el contacto telefónico es 3755-629949.

La respuesta de la gente ha sido increíble, tanto por el deseo de ayudar como por la emoción de participar en el sorteo del Falcon”, afirmó el sacerdote. Además, reveló que donaciones internacionales también se suman al proyecto: “Un grupo de España recaudó 2.000 euros para apoyar este hermoso sueño”, equivalentes a cerca de tres millones de pesos argentinos.

Hasta el momento, los fondos recaudados se destinaron a la impresión de bonos y a la refacción de la casita provisional. La compra de materiales para la construcción del hogar definitivo se realizará más adelante, cuando los precios sean más accesibles y se cuente con todos los recursos necesarios. “Algunas empresas se ofrecieron a colaborar sin ganancia, lo que demuestra la solidaridad que moviliza este proyecto”, agregó el Padre Szyszkowski.

Mañana se prevé el ingreso de dos abuelitas al hogar provisional, un paso más hacia la consolidación del sueño de un espacio seguro y digno para los adultos mayores de Campo Vieira. “La prioridad es que ningún adulto mayor quede solo y que puedan ser asistidos tanto humanamente como espiritualmente”, concluyó el sacerdote.

El proyecto sigue abierto a la colaboración de toda la comunidad, a través de bonos, auspicios y donaciones, con la intención de comenzar la construcción del Hogar de Ancianos Joaquín y Ana en los próximos meses.