En el marco del Día del Kinesiólogo, la licenciada Fátima Belmetiuk (MP 741), profesional que atiende en Garupá, barrio Villalonga, destacó la importancia de esta disciplina en la mejora de la calidad de vida, la prevención de lesiones y la recuperación funcional de los pacientes.
En comunicación con Cultura en Diálogo, la kinesióloga explicó que su vocación surgió a partir de una motivación personal vinculada al entorno familiar y al deseo de ayudar a las personas a mejorar su bienestar. “El tratar de ayudar a la otra persona a mejorar la calidad de vida fue lo que me incentivó a estudiar algo en el área de la salud”, expresó.
Belmetiuk señaló que actualmente su consultorio recibe pacientes derivados principalmente por médicos, con patologías musculares, óseas y traumatológicas, tanto de origen reciente como crónico. “La kinesiología ayuda a mantener y mejorar la calidad de vida, trabajando la fuerza muscular, el equilibrio y la prevención de caídas”, indicó.
Entrevista realizada en Radio Tupambaé:
Asimismo, remarcó que en la región es frecuente la atención de pacientes que han sufrido accidentes de tránsito, especialmente motociclistas, además de personas adultas mayores que requieren rehabilitación para recuperar o mantener la movilidad. En estos casos, destacó el uso de técnicas complementarias como la magnetoterapia dentro del abordaje fisio-kinésico.
En relación con la prevención, la profesional subrayó la importancia de mantener la fuerza muscular como eje central para evitar complicaciones a futuro. “Cuando uno deja de trabajar la fuerza del músculo, empiezan los problemas a nivel óseo. La musculatura sostiene el esqueleto”, explicó, advirtiendo que el sedentarismo puede acelerar patologías como artrosis, hernias de disco y dolores lumbares.
En ese sentido, recomendó evitar la inactividad prolongada y realizar actividad física adaptada bajo supervisión profesional. “Lo peor que se puede hacer es quedarse quieto. El movimiento, acompañado por un profesional, es fundamental”, afirmó.
Consultada sobre la kinesiología respiratoria, especialmente en bebés y pacientes pediátricos, Belmetiuk explicó que este tipo de tratamiento debe estar siempre indicado por un médico pediatra y aplicado según cada caso particular. “La kinesiología es la última instancia del tratamiento respiratorio, y siempre debe haber derivación médica previa”, aclaró.
Finalmente, la profesional recordó la importancia de la detección temprana en cuadros respiratorios infantiles y el seguimiento adecuado para evitar complicaciones.
Belmetiuk atiende en Garupá, barrio Villalonga, en calle Venezuela esquina Galván, donde también ofrece programas de gimnasia adaptada para adultos mayores. La atención es con turno previo, comunicándose al 3764-621798.


