En el marco de la investigación por la muerte de Ángel López, un niño de 4 años que falleció en Comodoro Rivadavia, la Policía de Chubut detuvo a su madre y a su padrastro tras confirmarse que la víctima presentaba traumatismos previos a su ingreso al hospital. Ambos serán imputados este martes por el delito de homicidio agravado por el vínculo.
El arresto se concretó el domingo por la noche, cerca de las 21:30. La madre, Mariela Altamirano, fue trasladada a la comisaría de Rada Tilly, mientras que el padrastro, identificado como Maicol González, fue derivado a una dependencia policial de la localidad de Mosconi. En paralelo, la beba que ambos tienen en común fue trasladada a la provincia de Córdoba, donde reside parte de la familia materna.
Según información a la que accedió el medio local La Opinión Austral, la imputación formal se concretará este martes, luego de que la autopsia preliminar confirmara que el niño presentaba traumatismos en la zona craneal y lesiones compatibles con golpes ocurridos al menos diez días antes de su muerte.
Ángel había ingresado al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia el 5 de abril en estado crítico, tras ser asistido por el servicio de emergencias 107. Permaneció internado dos días hasta su fallecimiento, ocurrido el 7 de abril, luego de sufrir una descompensación en la vivienda materna, donde se encontraba en el marco de un proceso judicial de revinculación.
En un primer momento, la madre declaró que el niño se había descompensado mientras dormía. Sin embargo, la autopsia inicial y los estudios forenses posteriores contradijeron esa versión al detectar lesiones internas en la cabeza, lo que orientó la investigación hacia un posible escenario de violencia previa.
Un informe del Hospital Regional resultó clave para el avance de la causa. El documento detalla que el menor ingresó sin signos vitales estables, con estado general crítico, palidez y sin respuesta a estímulos. Además, consigna que los profesionales del servicio de emergencias 107 refirieron la existencia de un antecedente de traumatismo previo. Durante el traslado, el niño recibió maniobras de reanimación, masaje cardíaco, medicación de estabilización, ventilación asistida e intubación de urgencia.
La fiscalía, a cargo de Facundo Oribones, aguarda el informe final de la autopsia para profundizar la imputación y determinar la mecánica de las lesiones.
En paralelo, el padre biológico del niño, Luis López, presentó una denuncia penal ampliada en la que no solo responsabiliza a la madre y al padrastro, sino que también apunta a una presunta responsabilidad estatal. El escrito señala a jueces, asesores de familia y organismos de protección por supuestas omisiones ante alertas previas de riesgo.
La denuncia sostiene que el caso no sería un hecho aislado, sino el desenlace de una serie de acciones y omisiones que habrían derivado en una situación evitable, tanto por parte de los adultos responsables del cuidado del menor como de los organismos intervinientes.

